Escándalo contable

Citigroup y JP Morgan se desploman en Bolsa por ayudar a Enron a ocultar su deuda

Las acciones del gigante financiero estadounidense Citigroup y del segundo banco del país, JP Morgan Chase, se desplomaron ayer en Bolsa como consecuencia de la investigación en el Congreso sobre el papel de las entidades financieras en la quiebra de la empresa de energía Enron. Citigroup y JP Morgan ayudaron a la compañía a ocultar su deuda.

Los títulos de Citigroup cayeron por segundo día consecutivo y llegaron a perder un 17,5%. Mientras, las acciones de JP Morgan Chase descendieron también hasta un 16% y llegaron al menor precio registrado desde 1987.

El subcomité del Congreso que lleva siete meses investigando el caso Enron celebró ayer la primera de dos audiencias sobre el papel de la banca en la quiebra de la compañía. 'Las pruebas muestran que, en algunos casos, estas entidades estaban al tanto de que Enron utilizaba contabilidad dudosa', dijo ayer el analista Robert Roach ante el subcomité de Investigaciones del Congreso.

'Algunas no sólo sabían, sino que activamente ayudaron a Enron a cambio de un pago y favores con otros negocios', afirmó Roach, quien junto a otros investigadores del subcomité revisaron más de un millón de documentos y entrevistas con representantes del sector financiero.

Enron aprovechó un complejo laberinto financiero para camuflar su deuda de unos mil millones de dólares y, cuando se declaró en quiebra en diciembre pasado, dejó a miles de empleados y accionistas sin trabajo, sin pensiones y, en muchos casos, sin sus ahorros de toda una vida.

Una de las estrategias más usadas fue el uso de prepagos falsos en los que Citigroup, Chase y otros bancos facilitaron a Enron préstamos por productos y servicios inexistentes, explicó Roach.

Enron usó estos prepagos imaginarios para obtener préstamos por casi 8.000 millones de dólares en seis años. El experto añadió que Citigroup 'vendió' el fraudulento negocio a otras 14 compañías, de las cuales, al menos tres aceptaron a sabiendas la transacción ficticia.

Deutsche y Worldcom

Tanto Citigroup y JP Morgan Chase han defendido la limpieza de sus actuaciones.

Por su parte, Deutsche Bank, que ha sido víctima del colapso de otro gigante estadounidense, la empresa de telecomunicaciones Worldcom, minimizó ayer el impacto de esta quiebra en su situación financiera. Según la entidad, los créditos impagados por Worldcom ascienden a sólo 241 millones de euros (238 millones de dólares), menos de lo estimado inicialmente.

La otra cara de la moneda la presentó ayer la empresa de servicios financieros estadounidense American Express, que ha logrado triplicar sus beneficios en el segundo trimestre y ha superado las expectativas de los analistas. La compañía ha ganado 683 millones de dólares (676 millones de euros) frente a los 178 millones de dólares del año anterior gracias a la reducción de costes.

En Europa, el grupo financiero belga-holandés Fortis -que en España comparte con La Caixa el holding de seguros Caifor- estimó ayer que no podrá alcanzar sus objetivos de beneficio este año si persiste la crisis bursátil. El valor cayó en Bolsa un 9,71%. Un día antes, el lunes, la aseguradora holandesa Aegon anunció que su resultado se reduciría un 35% y sus títulos cedieron un 11%.