Lealtad, 1

EE UU aguanta mejor

El terremoto que azota los mercados en este mes de julio es de curiosa naturaleza. Es un terremoto que provoca menos víctimas en el epicentro que en las regiones periféricas. El Standar & Poor's ha caído mucho menos que los principales índices europeos, a pesar de que son las empresas estadounidenses las que ofrecen dudas sobre su contabilidad, de que es Estados Unidos donde la recuperación no se ve y de que los gestores son más negativos con esta zona.

Se asume como una verdad que son los flujos de fondos de renta variable los que tiran a la baja del dólar. Es difícil rebatir esta idea, vista la correlación entre el S&P 500 y el dólar en lo que va de año. Pero lo que sale de Wall Street, si es cierto que va a euros, va a renta fija o a liquidez.

El resultado final es que, por mucho que encuestas como la de Merrill Lynch de ayer aseguren que todos prefieren Europa, se acentúa la sobrevaloración relativa de las Bolsas de Estados Unidos respecto a las de la zona euro. Con el problema añadido de que, como es Wall Street la que tira del carro.

¿Acaso la exuberancia irracional sólo se ha de purgar en la zona euro? Goldman Sachs da una buena pista. Resulta que la evolución del dólar afecta más a la Bolsa europea que a la estadounidense.

Lamentablemente, es un análisis cuantitativo y relativo a los últimos 22 años lo que resta, según la propia firma, validez al informe, pues las cosas han cambiado. Sabido es que la Bolsa actúa por expectativas más que por realidades. Y conocida es la parábola de que, si se instaura en el mercado la convicción de que con las golondrinas llegan las subidas de la Bolsa, esto terminaría sucediendo. Sea por movimientos de los operadores o por el encarecimiento de las exportaciones, lo cierto es que el lema 'dólar fuerte Bolsa fuerte' sigue en pie.