Coyuntura

Los indicadores adelantados de EE UU apuntan a una caída de la demanda

No ha habido cambios sobre el mes anterior. Los indicadores adelantados de junio, hechos públicos ayer por el Conference Board, muestran el bajo momento anímico en EE UU en relación a la economía. Según este instituto económico privado, los indicadores se mantuvieron en los 112,4 puntos que se registraron en mayo después de que se revisaran los de este mes un 0,6% al alza. La lectura del dato hecha por este grupo es que se continúa en una recuperación 'en la que no se crean trabajo ni beneficios'.

Según Ken Goldstein, economista jefe del Conference Board, aunque la economía se recobra, la demanda no se está reforzando ni manteniendo, como ha sucedido durante todo el periodo de recesión, con la excepción de dos sectores: automoción y vivienda'.

A todo eso hay que sumar la depresión que se vive en los mercados financieros a raíz de la explosión de escándalos contables destapados en los últimos meses. Para los economistas de UBS Warburg es claro, según hicieron público en un informe, que la ralentización mostrada por estos indicadores 'es acreedora de la fuerte caída en los mercados desde marzo que no sólo ha tenido un fuerte impacto en algunos de los elementos del índice, sino también en el sentimiento de los consumidores'.

Uno de los elementos que más negativamente está influyendo en la confianza, el desempleo, puede estar, no obstante, llegando a su techo. Según los datos hechos públicos por el Departamento de Trabajo, 28.000 personas menos solicitaron las pensiones por desempleo la semana pasada, lo que deja el número de solicitantes en su nivel más bajo de los últimos 17 meses. La cifra está por encima de las proyecciones de los analistas. Greenspan dijo el martes y miércoles que la cifra de desempleo se estabilizaría en el año alrededor del 5,5%.

Por el lado de la industria, las encuestas también arrojaron ayer un jarro de agua fría. El índice adelantado de Filadelfia de actividad en la industria ha caído de los 22,2 puntos alcanzados en junio a 6,6 puntos en julio, lo que supone el ritmo más rento de crecimiento en los últimos siete meses.

Retroceso en la industria

Los economistas habían previsto una caída considerablemente inferior, hasta los 17,5 puntos, y el retroceso se ha debido principalmente a los pedidos anulados, aunque también han caído los nuevos pedidos y los envíos de productos.

Según revela la Reserva Federal de Filadelfia, las empresas se muestran muy cautelosas porque han observado que la demanda podría no mantenerse en los próximos meses.

Para los expertos los indicadores muestran el camino de un menor crecimiento en el segundo trimestre aunque no creen que la caída sobre el primero (con una subida del PIB del 6,1%) signifique entrar en recesión de nuevo. El dato no es positivo a pesar de que en los dos últimos días el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, mostró su rostro más optimista en el Congreso para decir que la economía está en el camino decidido de la recuperación.