Crisis

La inflación se duplica en junio en Brasil por el descenso del real

La tasa brasileña de inflación se duplicó en junio y fue del 0,42%, frente al 0,21% registrado en mayo, según informó ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, dependiente del Gobierno. La depreciación del real frente al dólar es el principal factor encarecedor. La moneda brasileña cayó un 17% en junio y acumula una depreciación del 21% en lo que va de año. Un dólar se cambia en el mercado a 2,85 reales.

Los datos del Gobierno reflejan que el IPC interanual ha crecido un 7,66%. El resultado excede la meta fijada en el programa de ajuste acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que es del 5,3%, con una banda de dos puntos porcentuales, tanto por encima como por debajo. La subida del 2,4% aprobada para las tarifas de los autobuses de línea en Río de Janeiro, Salvador y Fortaleza fue uno de los principales factores del encarecimiento general del IPC.

Las incertidumbres sobre la marcha económica del país (la producción industrial cayó un 5,1% en mayo y el PIB se contrajo un 0,7% en el primer trimestre) han disparado en los últimos meses las dudas de los inversores sobre la capacidad de Brasil para hacer frente a la deuda.

Estas dudas llevaron ayer a la agencia calificadora Moody's a rebajar la valoración de cinco bancos locales: Bradesco, Itau, Uniao de Bancos Brasileiros, Banco do Brasil y Banco Nacional de Desenvolvimiento Economico e Social. La deuda externa del país supera los 200.000 millones de dólares, de los que la mitad pertenece al sector privado.

El crecimiento de la prima de riesgo para la deuda brasileña, que ahora supera los 1.500 puntos básicos, dificulta las posibilidades de financiación del Gobierno y las empresas. Además, una gran parte de la deuda externa y local está vinculada al tipo de cambio, lo que encarece aún más el pago de la deuda. El presupuesto público se desvía así de las políticas sociales y de expansión económica a hacer frente a las obligaciones de la deuda.

El presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, ha intentado calmar a los mercados con una férrea disciplina que le ha llevado a mantener los tipos de interés en el 18,5%, un valor excesivamente alto a juicio de los empresarios. Fraga se reunió ayer en Washington con las autoridades del FMI, que respaldan su gestión. Los mercados brasileños se mantenían ayer a la expectativa de resultados de la reunión. El banco central tuvo que recurrir en junio a 10.000 millones de dólares del Fondo (10.100 millones de euros) para hacer frente a operaciones de recompra de deuda pública.