4 de julio

Bush reitera que usará todo su poder en defensa de la libertad

Millones de estadounidenses celebraron ayer el Día de la Independencia bajo el llamamiento de las autoridades a extremar la vigilancia por la amenaza terrorista. Se trataba de la primera festividad del 4 de julio tras el 11 de septiembre y las autoridades habían desplegado cazas de la fuerza aérea en las principales ciudades del país, agentes especiales para vigilar los desfiles y el uso masivo de cámaras de vigilancia por todo el paísa amenaza terrorista concreta.

Sin embargo, un atentado en el mostrador de la aerolínea israelí El Al del aeropuerto de Los Ángeles empañó la jornada.

Un hombre no identificado mató a balazos a dos empleados de la aerolínea e hirió a otros tres hasta que fue abatido por personal de seguridad del aeropuerto.

Por la mañana Bush se desplazó a Ripley, pequeña ciudad de 3.400 habitantes en Virginia Occidental, para celebrar el Día de la Independencia.

El líder estadounidense señaló que la festividad es ¢un día de gratitud y de celebración¢ para EE UU, ¢una sola nación ante Dios¢, en alusión a un reciente fallo judicial en San Francisco que considera anticonstitucional el juramento ante Dios en las escuelas del país.

Bush explotó aún más si cabe el fervor nacionalista que invade al país, jaleado desde los medios de comunicación de masas. ¢Ninguna autoridad del Gobierno puede evitar que los estadounidenses prometan lealtad a la nación¢, subrayó.

¢Una vez más, la historia ha llamado a que Estados Unidos utilice su abrumador poder en defensa de la libertad. Y eso es justamente lo que haremos¢, siguió Bush.

En Ripley, el presidente estadounidense anunció que unos 15.000 inmigrantes que prestan servicio en las Fuerzas Armadas podrán solicitar de forma inmediata la ciudadanía estadounidense, en lugar de esperar como hasta ahora tres años para los militares y cinco en el caso de los civiles. Se trata de una nueva línea en la política de inmigración, que consolida la tendencia puesta en marcha por la Administración tras los ataques terroristas del 11 de septiembre.

La administración encargada de regular el tráfico aéreo prohibió los vuelos sobre edificios históricos.

Un accidente aéreo originó en un primer momento tensión. Una avioneta se estrelló en un área de descanso al este de Los Ángeles, matando a una persona e hiriendo a otras diez.

El accidente tuvo lugar al mediodía y después de un espacio de tiempo considerable , la policía informó que el piloto de la avioneta, en la que viajaba otra persona había comunicado antes del accidente que sufría problemas no especificados.