América Latina

Siete presidentes latinoamericanos tratan de revitalizar el debilitado Mercosur

La Cumbre de presidentes del Mercosur, que se reúne hoy en la capital argentina, contará con la presencia añadida de Vicente Fox, de México, quien se suma así en un simbólico esfuerzo por ayudar a limitar los alcances de las crisis de Argentina y Brasil sobre el bloque comercial.

Además de Fox, participarán en el encuentro los presidentes de Chile, Ricardo Lagos, y de Bolivia, Jorge Quiroga, países que son asociados al Mercosur. La reunión, durante la cual el presidente Eduardo Duhalde entregará la presidencia semestral a Fernando Henrique Cardoso, de Brasil, no aportará ninguna novedad a la parálisis en que se encuentra el Mercosur. Sólo la presencia de Fox concita cierta expectativa, pues ayer afirmó que 'en Argentina hay claridad de rumbo' y se comprometió a interceder ante el FMI para que concluya un rápido acuerdo con el país suramericano.

En principio, el eje de la cumbre iba a ser la firma de un importante acuerdo automotriz bilateral entre Argentina y Brasil, que comenzó a negociarse hace siete años. El ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, había dicho a primera hora de ayer que el pacto se firmaría. Sin embargo, por la tarde, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Sergio Amaral, echó un jarro de agua fría sobre los presidentes de los cuatro países (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), al afirmar que 'no se firma el acuerdo pues falta por definir aspectos técnicos y jurídicos'.

Los analistas indicaron que la decisión de retrasar la firma del acuerdo automotriz no es un mero problema administrativo, sino que se trata de un reflejo directo de las crisis que afectan a los dos colosos del Mercosur y que se trasladan a sus Gobiernos. El martes, el presidente Duhalde convocó elecciones anticipadas en su país, para marzo de 2003, en tanto que Brasil está a punto de entrar en la recta final del proceso que culminará en los comicios del 6 de octubre y que, según los sondeos, darían la victoria al candidato de izquierdas Luiz Ignácio Lula da Silva.