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Alcatel prevé cerrar el año con pérdidas y recortará 10.000 empleos

Alcatel se unió ayer a la corriente imperante en el sector de las telecomunicaciones y anunció al mercado que ninguna de las previsiones de resultados que tenía se podrán cumplir. El mayor fabricante europeo de equipos de telecomunicaciones no tendrá, como prometió, beneficios antes de intereses e impuestos al cierre del año, así que terminará 2002 con números rojos. Tampoco servirá de nada esperar a los datos del segundo trimestre para ver la recuperación de las ventas, porque no sucederá.

Con este panorama, la compañía francesa ha optado por ahondar en el recorte de empleo previsto y eliminará 10.000 puestos de trabajo más hasta fin de año, con el objetivo de dejar la plantilla en 70.000 personas para finales de 2003. Para ello, sin embargo, Alcatel ha tenido que duplicar el cargo extraordinario previamente previsto para despidos, y lo ha cifrado ahora en 1.200 millones de euros.

La acumulación de malas noticias cayó como un jarro de agua fría entre los inversores. Las acciones de Alcatel se hundieron ayer otro 16% -la mayor caída desde la debacle de 1998- y cotizan al nivel más bajo en 13 años.

'Estamos en niveles de pánico', explicaba ayer a Bloomberg un gestor de fondos. 'Esto no es el final de la caída de Alcatel'.

Los fabricantes y proveedores de equipos de telecomunicaciones están sufriendo en sus cuentas las políticas de las grandes operadoras, que se han ajustado el cinturón y han reducido al máximo el ritmo de inversiones. Las pequeñas, por su parte, han seguido el mismo camino para intentar salvarse de la suspensión de pagos.

El presidente de Alcatel, Serge Tchuruk, había intentado el martes animar el mercado y aseguró que sigue creyendo, a largo plazo, en el potencial de crecimiento de la industria, incluso si la demanda se 'evaporaba'. 'Cuando los operadores reducen sus inversiones, nos dan justo en la cara', explicó en una conferencia en París, 'pero no creo que puedan frenar tanto el gasto por demasiado tiempo'.

Con este panorama, Alcatel se está concentrado en la reducción de costes para compensar la caída de los ingresos y la plantilla ha sido la principal perjudicada. El objetivo es recortar un 12% los gastos para 2004. Por ahora, la compañía francesa ha conseguido rebajar su umbral de rentabilidad a unas ventas trimestrales de 4.500 millones de euros.