Deuda

Avánzit, a punto de cerrar la remodelación de su deuda tras pactar con 40 acreedores

Avánzit ha llegado a un acuerdo con 40 de los 42 bancos acreedores que tiene para una reestructuración completa de la deuda de la sociedad, que permitirá levantar la situación de suspensión de pagos, con un pasivo de 222 millones de euros, en la que se encuentra desde finales de mayo.

El pacto, sin embargo, no tendrá ninguna efectividad si las dos entidades financieras que quedan por firmar rehusan hacerlo. En cualquier caso, estos bancos tienen 48 horas para adherirse al acuerdo, con lo que la incertidumbre sobre la situación financiera de Avánzit y la posibilidad de superar sus problemas actuales es cuestión de días.

Los términos del pacto que está encima de la mesa establecen la redistribución de la deuda bancaria, de la que 108 millones corresponden a créditos sindicados, entre las compañías que conforman el grupo, la matriz y las filiales de Tecnología, Media y Telecomunicaciones. Para que las participadas puedan soportar el peso de la nueva deuda, el acuerdo contempla también el mantenimiento y la ampliación de la financiación que tiene cada una de ellas, según el hecho relevante remitido ayer a la CNMV. Por último, los bancos se comprometen a instrumentar esta deuda como préstamos participativos sindicados (que, al convertirse en capital, les darán participación en Avánzit), que serán amortizados a 15 años, con los tres primeros de carencia.

Mientras la compañía negocia con los bancos, los movimientos de organización y de capital se suceden. El consejero y responsable de la división de redes inalámbricas de Avánzit, Jesús Gil Pérez, ha dejado su puesto ejecutivo en el grupo y ha vendido toda la participación que tenía en la empresa, un 1,8%. Fuentes cercanas a la compañía apuntan a que el próximo paso puede ser la salida de Gil del consejo y que éste ha sido el motivo de la venta de las acciones en plena suspensión de pagos y del proceso de negociación con los bancos. En los últimos meses, varios altos cargos y accionistas de Avánzit, incluido el consejero delegado, han dejado la empresa.