Lealtad, 1

Transición en el lunes de Pentecostés

Media Europa celebró ayer el lunes de Pentecostés, pero los mercados permanecieron abiertos por la armonización de los horarios bursátiles en la eurozona. Festivo, en cualquier caso, que afectó de manera sustancial a los volúmenes de negocio de las plazas interesadas y, lo que es más importante, lastró la evolución normal de los flujos de negocio entre las Bolsas.

Transición, por tanto, en un ambiente festivo que puede extrapolarse a lo que se vive en los mercados de acciones desde hace varias semanas. Los más optimistas hablan de compás de espera o, también, de un movimiento lateral de consolidación, aunque desde un punto de vista técnico no se sabe muy bien si este concepto se refiere al alza o a la baja.

La semana se estrena con la resaca del cúmulo de noticias económicas divulgadas la pasada y pendiente de la nueva tanda que se conocerá en los próximos días, con el dato del PIB estadounidense del primer trimestre como broche final.

Los estudiosos han observado síntomas claros de una recuperación económica que no tiene el vigor de antaño, pero, eso sí, que endereza el rumbo por un comportamiento del consumo mejor de lo esperado.

Junto a los datos económicos se han publicado los balances del primer trimestre del año de las empresas cotizadas. No han abundado las sorpresas, pero los resultados son flojos en su conjunto y, claro está, incapaces de sostener, en numerosos casos, las altas valoraciones que registran sus acciones en las Bolsas.

Pocas novedades, por tanto, en la renta variable. Los índices tratan de buscar mejores acomodos fuera de las líneas de soporte bajista a las que se enfrentaron hace dos semanas. Necesitan, no obstante, mayores y mejores estímulos para recuperar el brío perdido.