Inversores

El sector europeo de 'telecos' retrocede a la cotización más baja en cuatro años

Los problemas de las compañías no han cambiado. Al elevado endeudamiento se une el incremento de la competencia y el escaso interés de los nuevos desarrollos tecnológicos.

El índice Stoxx de telecomunicaciones cerraba el martes en los 250,82 puntos, un nivel no visto desde diciembre de 1997. En lo que va de año, sólo una compañía está en positivo y el sector pierde un 27,26%, arrastrado por las grandes operadoras.

Los argumentos que utilizan los analistas para explicar el hundimiento en Bolsa de estas compañías son prácticamente los mismos desde hace un año y hacen referencia al endeudamiento, la ausencia o el retraso de un cambio tecnológico y el aumento de la competencia en el negocio tradicional de la telefonía fija. Aun así, el sector remontó posiciones a finales de 2001 impulsado por unas expectativas económicas muy optimistas.

Sin alcanzar los niveles anunciados, la recuperación económica empieza a ser un hecho. No obstante, la crisis bursátil de las compañías de telecomunicaciones se ha agudizado y afecta sobre todo a las más grandes. Las cifras son aplastantes. France Télécom pierde en lo que va de año el 40%; Deutsche Telekom, un 23,6%, y Vodafone, el 39,5%. Telefónica, pese a retroceder un 17,76% en 2002, es junto a Telecom Italia la única de las grandes con rendimientos positivos si tomamos como fecha de partida el 11 de septiembre

Los analistas de Merrill Lynch explicaban en un informe reciente que a los problemas endémicos (deuda, retraso de la puesta en marcha de la telefonía de tercera generación y guerra de precios) que afectan al sector hay que sumarle un nuevo factor, la crisis de confianza que ha provocado la quiebra de Enron sobre los grandes grupos empresariales.

Tanto Vodafone como France Télécom y Deutsche Telekom se han concentrado en los últimos años en el crecimiento y enfocado sus esfuerzos en crear una marca global. En el caso de la francesa y la alemana sus estrategias han sido incluso más agresivas, ya que abarcaban tanto la telefonía móvil como la fija, así como los portales y el acceso a Internet. Y a juzgar por las palabras de los expertos, este tipo de visión del negocio ya no está de moda.

'Empezamos a fijarnos en el deseo del mercado por la simplicidad y la claridad. Algunas compañías se han convertido esencialmente en conglomerados, y en la era post- Enron, ello merece un descuento', señalan los expertos de Merrill. Por ello su compañía favorita en el sector es British Telecom, 'la única compañía que proporciona estabilidad y simplicidad, así como valor'.

Por el momento, la británica es una de las que menos pierde en el Stoxx de telecomunicaciones, con una caída del 2,27% en lo que va de año.