Informe de primavera de la Comisión Europea
La Comisión Europea lleva a cabo una tenue revisión de sus previsiones de crecimiento para el Área Euro en su Informe de Primavera, en la medida en que, pese a que reconoce que ya en los primeros meses de 2002 estamos asistiendo a los inicios de una recuperación económica, que, en el corto plazo, se caracterizará por su lenta consolidación. El determinante de esta pausada mejoría será la debilidad de la demanda interna, caracterizada a corto plazo por un consumo privado lastrado por las cifras mercado de trabajo y una inversión con unas perspectivas de recuperación limitadas debido a las presiones que continuarán registrando los márgenes empresariales y la persistencia de excesos de capacidad. En este contexto, la recomposición de los inventarios empresariales y el fortalecimiento de las exportaciones serán los impulsores iniciales de la reactivación, aunque el progresivo fortalecimiento de la demanda doméstica a lo largo del año permitiría finalizar el año a tasas de crecimiento en torno al nivel tendencial (2.6% interanual en el cuarto trimestre). En materia de inflación, la Comisión cifra el crecimiento del IPCA en 2002 en el 2.2%. Pese a que nuevamente se superaría el objetivo de inflación del BCE, se destaca la existencia de factores que ejercerían una presión a la baja sobre los precios al consumo, en particular la contención de salarios y márgenes empresariales y unos precios de importación controlados (el precio del petróleo se destaca como el principal riesgo).