Gestión

El sector crítico del RACE pide a los socios que impidan el acuerdo con Repsol YPF

El ala crítica con la gestión del actual presidente del Real Automóvil Club de España (RACE), Fernando Falcó, pretende bloquear e impedir la firma definitiva del acuerdo alcanzado entre los actuales gestores de la entidad y el grupo Repsol YPF para fusionar sus empresas de servicios al automovilista. La constitución de lo que está previsto que sea la primera empresa del sector en España pende de un hilo.

A pesar de que el acuerdo ha sido refrendado ya por el consejo de administración del RACE, la contestación y oposición a la firma de un acuerdo, sobre el que, según los portavoces de este ala crítica, no existe suficiente apoyo, ha provocado que su ratificación definitiva se lleve a una asamblea ordinaria que se celebrará el próximo 12 de junio.

El acuerdo entre el RACE y Repsol se produjo en septiembre del pasado año. Entonces ambas entidades acordaron integrar sus actividades de servicios de atención al automovilista en una nueva entidad denominada Autoclub Iberoamericano, que se encargaría de prestar este tipo de servicios en España y Latinoamérica.

El acuerdo inicial establecía la creación de esta empresa con un capital social de 66 millones de euros. Estaría participada al 50% y el RACE le aportaría toda su rama de actividad de servicio al automovilista, incluidas la venta de seguros y automóviles y la asistencia en carretera. La gestión también se acordó que fuera al 50%.

La movilización de la mayor parte de los socios propietarios (con derecho a voto) del RAC E, colectivo muy critico con la gestión de Fernando Falcó, provocó que, de inmediato, el RACE planteara a Repsol la necesidad de mejorar el contrato de integración en orden a asegurar su línea de ingresos futuros independientemente del volumen de dividendos que la nueva sociedad generara.

Igualmente, se estableció la necesidad de garantizar que el poder político del RACE en la sociedad no disminuiría del 50% en el caso de que su participación se viera reducida por eventuales ampliaciones de capital.

Pero las mejoras tampoco han sido satisfactorias para este grupo, que ha denunciado que los 10 consejeros que los representan en el órgano de gestión del RACE votaron favorablemente el pasado 21 de marzo el acuerdo con Repsol en contra de la opinión de la mayoría crítica, en lo que consideran un traición al programa electoral con el que se presentaron. El acuerdo fue refrendado por 12 votos a favor y cinco en contra, y su formalización definitiva con el grupo petrolero se condicionó a que fuera aprobado en asamblea.

Este colectivo está completamente seguro de que la asamblea ordinaria no votará el acuerdo, y 'así se lo hemos hecho ver ya a Repsol', aseguran fuentes de este colectivo. 'Falcó no tiene el apoyo del colectivo de socios propietarios; su debilidad quedó patente en las últimas elecciones convocadas para renovar a 10 consejeros, donde ninguno de los miembros de su candidatura salió elegido. La contestación que tiene es enorme'.

Este colectivo basa su negativa al acuerdo con Repsol a que las condiciones son muy perjudiciales para el RACE. Un portavoz de este grupo asegura que 'nadie conoce la valoración real que tienen los activos del RACE que se aportarán a la nueva empresa. No se nos ha dado esa información y se está vendiendo el patrimonio de 16.700 socios, no el de unos pocos'.