Northrop lanza una opa sobre TRW para ser el segundo grupo de defensa
Coincidiendo con la salida del presidente de TRW, David Cote, quien el miércoles presentó su dimisión para incorporarse como máximo ejecutivo de Honeywell International, el grupo de defensa Northrop Grumman, lanzó ayer una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) hostil contra la empresa por valor de 10.800 millones de dólares (12.312 millones de euros). La empresa quiere segregar el negocio de fabricación de componentes de automoción de TRW.

Northrop ha dado una vuelta de tuerca más en su agresiva campaña de compras de empresas. Con el mayor presupuesto de defensa en vías de ser aprobado por el Congreso de Estados Unidos, la empresa quiere convertirse en la segunda del sector por detrás de Lockheed Martin y rivalizando con Boeing.
La oferta presentada ayer, calificada como hostil, se produce con una ejecutiva interina al frente de TRW que ya ha señalado que esta adquisición no podía ser más inoportuna.
Lo cierto es que desde que Cote, quien ha puesto en marcha un duro plan de reorganización en la empresa, manifestó su decisión de marcharse de la compañía el precio de las acciones han caído un 10%.
La oferta de Northrop valora las acciones de TRW a 47 dólares, cuando normalmente están por encima de ese valor. De hecho, ayer subían un 8% a cierre de esta edición.
En total, uniendo la oferta por las acciones y la asunción de deuda, la propuesta de Northrop está valorada en 10.800 millones de dólares (12.312 millones de euros, algo más de dos billones de pesetas).
Desde TRW se ha hecho público un inicial rechazo a los términos de la opa 'porque se basan en la repentina salida de Cote como consejero delegado, algo que ha provocado que la cotización de la empresa esté en unos valores aberrantemente bajos'.
La empresa ha solicitado a los accionistas que no tomen ninguna acción antes de que el consejo emita su parecer sobre la oferta. Por si hubiera alguna duda, Honeywell ha querido dejar claro a través de un portavoz que no tenían conocimiento previo de la oferta de Northrop cuando se solicitaron los servicios de David Cote.
Objetivos
Se da la coincidencia de que el presidente de Northrop, Ronald Sugar, es un antiguo ejecutivo de TRW y que hace dos años dejó el puesto al perder la oportunidad de llegar a dirigir el grupo entero. Ahora puede ser su oportunidad.
Los planes de Sugar son unir las divisiones de defensa de ambas empresas y separar el área de componentes de la automoción de TRW. Actualmente, este negocio representa los dos tercios de la facturación de la compañía, pero las perspectivas de futuro son menos halagüeñas. La industria de la automoción está en crisis y los márgenes son muy estrechos. Por el contrario, es un buen momento para los misiles que fabrica la compañía toda vez que desde la presidencia de EE UU se ha disparado el presupuesto de defensa y se quiere poner en marcha un escudo de protección antimisiles.
Los analistas consideran que independientemente de la oportunidad de la oferta en el tiempo, ambas empresas son perfectamente complementarias.
Northrop calcula que la unión daría lugar a una compañía con ventas anuales de 27.000 millones de dólares (30.780 millones de euros). Los mismos analistas creen que se producirá una contraoferta por parte de compañías como United Tecnologies o General Dynamics.
Northrop cerró el pasado mes de enero el proceso de adquisición de la naviera Newport News Shipbuilding y en los últimos dos años ha invertido cerca de 7.700 millones de dólares (8.778 millones de euros) en compras de empresas.
TRW tiene un total de 11 plantas en España, dedicadas fundamentalmente a la fabricación de chasis. En todo el mundo, cuenta con más de 100.000 trabajadores.