El fraude de Berlín

Berlín ha dicho muchos sinsentidos sobre la UE y su futuro (...). La afirmación del ministro de Finanzas, Hans Eichel, de que la decisión de no enviar a Alemania una carta de reprimenda ha sido 'un explícito fortalecimiento del Pacto de Estabilidad' supera incluso la del canciller de que había 'otras' razones, aparte de las económicas, detrás del aviso (...).

Los ministros de Finanzas, actuando en nombre de sus Gobiernos, no han fortalecido el instrumento decisivo para salvaguardar la disciplina presupuestaria en una Europa unida, sino que lo han dañado gravemente.

¿Quién va a aceptar ahora el sistema, después de que se ha demostrado que sólo aplica aquellas sanciones que los Gobiernos afectados están dispuestos a aceptar?

La cuestión aquí no es de 'procedimiento', como afirma Eichel, sino de principios; por tanto, este precedente causa un daño más allá de la política financiera. Con esta decisión, el Consejo de Ministros confirma que las normas de la UE no se aplican igual a todos los miembros (...).

A los candidatos de Europa del Este no les complacerá especialmente esta perspectiva (...).