Comisión Europea

Bruselas limita las ayudas a los grandes proyectos de inversión

Las ayudas de las autoridades locales o autonómicas a los proyectos de inversión de mas de 100 millones de euros sufrirán un severo recorte del 66% a partir del 1 de enero de 2004. La Comisión Europea aprobó ayer un nuevo marco reglamentario que pretende acabar con lo que descalifica como 'capacidad de regateo' de las grandes empresas a la búsqueda de la subvención más sustanciosa.

Amenudo, los inversores en grandes proyectos 'consideran alternativas en diferentes Estados, lo que puede conducir a una espiral de generosas promesas', afirma la Comisión en el documento aprobado.

Hasta ahora, las ayudas podían alcanzar el máximo permitido en cada región, con independencia de la cantidad invertida. Los umbrales, en función de la riqueza de la región, oscilan entre el 15% y el 40% de la inversión. La Comisión también reducirá, a partir del 1 de enero de 2003, las ayudas permitidas a los sectores automovilístico y de fibras sintéticas.

La nueva norma, que sustituirá a la que entró en vigor el 1 de septiembre de 1998, exime de la obligación de notificar a Bruselas las ayudas regionales a proyectos de hasta 50 millones de euros, en los cuales se podrá apurar el máximo a cada región.

A partir de los 50 millones de euros, sin embargo, cualquier ayuda no sólo necesitará la autorización previa de la Comisión, sino que además su montante se reducirá hasta la mitad del máximo permitido.

La inversión por encima de los 100 millones de euros sólo calificará para una ayuda del 34% del tope autorizado. Una empresa que invierta 200 millones de euros en una región española que pueda conceder ayudas de hasta el 35% puede ahora, en teoría, recibir 70 millones de euros en subsidios. La nueva norma reduce a 40 millones esa cantidad. El comisario de Competencia, Mario Monti, deseaba un recorte aún mayor, pero los Estados limaron su propuesta.

La CE también aprobó ayer la propuesta de Monti de ofrecer inmunidad absoluta a las empresas que denuncien un cartel, para acelerar la lucha contra esta actividad ilegal. Desde que en 1969 Bruselas iniciara el combate, el desmantelamiento de carteles ha adquirido un ritmo cada vez mayor. Sólo en 2001, la CE impuso sanciones por un valor cercano a los 2.000 millones de euros, más que el total impuesto hasta ese año.

Monti espera que la nueva oferta de inmunidad, que calca la estadounidense, acelere el proceso.