epigrafe

Los ingresos de la venta automática caen un 30% por la escasez de monedas

Los operadores de máquinas de venta automática llevan los nueve primeros días de enero y de vida del euro absolutamente indignados. Según los cálculos de la patronal del sector Aneda (Asociación Nacional de Empresas de Distribución Automática), el sector lleva como media una perdida de ingresos del 30% respecto a lo que ingresó en el mismo periodo del año pasado.

Según uno de sus máximos ejecutivos, José Andrés Abeal, la razón de esta caída de ventas radica en la "alarmante escasez de monedas disponibles en el mercado". Abeal asegura que la distribución ha sido totalmente insuficiente. "Se están retirando con gran rapidez las pesetas y no entran con la misma fluidez las nuevas monedas de euro. Como resultado, los ciudadanos no tienen monedas suficientes y el sector del vending que ya tiene adaptadas las máquinas al euro sufre una caída de ventas que empieza a ser dramática", explica.

La situación también comienza a ser preocupante para varias empresas fabricantes de tabaco, dado que la conversión de los precios a euros de determinadas marcas no da como resultado un múltiplo de cinco céntimos, cantidad mínima con la que trabajan la inmensa mayoría de los máquinas de venta automática de tabaco.

Sobreprecio

El llamado segundo canal de venta de tabaco tiene por ley fijado el sobreprecio con el que debe grabar las cajetillas (25 pesetas, 0,15 euros). Este margen provoca que marcas, como Fortuna, Nobel Habanos o Camel entre otras, estén obligadas a tener un precio en las máquinas que no es múltiplo de cinco céntimos de euro, por lo que en la actualidad, y hasta que las compañías fabricantes no modifiquen los precios, es imposible adquirirlas en ese canal.

Según fuentes de la asociación de estanqueros Anett, el problema estriba en que la Ley de Ordenación del Monopolio de Tabacos establece que el segundo canal, bares y restaurantes básicamente, no pueden modificar el precio a su libre voluntad.

Es decir, no pueden ajustar la máquina a un precio múltiplo de cinco céntimos de euro, ya que el ordenamiento califica esa modificación como falta muy grave y lleva consigo multas de entre 3.000 y 12.020 euros además de la retirada de la licencia para vender tabaco.