EL BARâMETRO

Estabilidad en la recta final del año

La mini semana bursátil que empieza el próximo jueves en el caso de los fondos de renta variable en euros (debido al cierre de los mercados durante la primera parte de la semana) ha dejado ya prácticamente sentenciado el ejercicio 2001 para los fondos de inversión.

Pocas variaciones se han contabilizado en los últimos días en las rentabilidades, que siguen presentando un panorama dual muy definido: pérdidas generalizadas en los fondos de renta variable y ganancias modestas en los fondos de renta fija. El balance del año, que por segunda ocasión consecutiva será negativo, no habrá dejado satisfechos a los inversores pero las pérdidas se han reducido sensiblemente en los tres últimos meses, ya que el panorama de la inversión colectiva a finales del mes de septiembre pasado era desolador.

Los fondos de renta fija tienen todavía algunas jornadas más para concluir el año, aunque la estabilidad de los tipos a largo en estas últimas semanas, con una leve tendencia alcista, no debería alterar de forma sustancial las rentabilidades alcanzadas en los últimos días. Los de largo plazo se mueven últimamente en torno al 4,4% de media y los de corto plazo casi un punto por debajo, en torno al 3,7% de rendimiento acumulado.

Ganancias y pérdidas

Los Fiamm están a punto de cerrar el año con una ganancia del orden del 3,5%. Los fondos de Bolsa que actúan en el mercado español se han situado con unas pérdidas medias que oscilan en torno al 10% , un resultado que parece bueno cuando se le compara con el de los fondos que invierten en los mercados exteriores de renta variable.

Las pérdidas medias de estos se han situado en torno al 22% en las últimas semanas. El diferencial de unos 12 puntos en rentabilidad se ha ampliado ligeramente en las últimas semanas a favor de los fondos que invierten en el mercado español.

Si alguna característica diferencial va a tener el año 2001 para los fondos de inversión esta será la tendencia claramente defensiva que han adoptado los inversores ante el empeoramiento de los mercados, sobre todo los mercados de renta variable. Esta tendencia ha reforzado el interés de los inversores por los fondos de tipo garantizado (una fórmula de ahorro que implica un cierto nivel de inmovilización del ahorro, ya que los fondos de este tipo suelen tener una importante penalización si se dispone del dinero antes del plazo previsto), pero también ha llevado mucho dinero hacia los fondos de tipo monetario y de renta fija a corto plazo.

Menos dinero a ido a los de renta fija a largo, a pesar de que en estos últimos es en los que se han logrado mejores rentabilidades a lo largo del año que está a punto de concluir.

La resurrección del interés de los inversores por los fondos Fiamm o monetarios está siendo el rasgo más destacado, en especial desde mediados de año, ya que después de año y medio de caídas sistemáticas en las cotizaciones bursátiles, aceleradas tras el 11 de septiembre pasado, los inversores han optado por refugiarse en las alternativas de inversión más rentables.

Esta tendencia ha situado en cotas históricamente elevadas la liquidez de los fondos de inversión. Una reacción alcista de los mercados de renta variable en los próximos meses, que tendría que mostrar una cierta consistencia en el tiempo para que resultara creíble para los inversores, dispondría por este motivo de importantes recursos para apoyar la subida bursátil. En la actualidad, el volumen de ahorro situado en los fondos que actúan en los mercados de corto plazo ronda los 10,5 billones de pesetas, es decir, alrededor del 40% del volumen de patrimonio gestionado por los fondos de inversión.

De este total, 7,12 billones de pesetas es el patrimonio refugiado en los fondos monetarios y el resto en fondos de renta fija a corto plazo. Este patrimonio ha registrado en lo que va de año un aumento récord de 1,5 billones de pesetas en términos netos, es decir, descontado el incremento derivado del aumento del valor de los activos, de un 3,5% de promedio.

Estas dos son las categorías de fondos, monetarios y de renta fija a largo plazo, en las que se han ido situando los recursos de los inversores descontentos con la trayectoria de la renta variable o el ahorro de los inversores recién llegados al sector de los fondos de inversión.

Los fondos de Bolsa repiten

El pasado año 2000, una veintena de fondos de inversión especializados en renta variable doméstica cerró con pérdidas superiores al 20%. Este año, la casi totalidad de los fondos de renta variable que actúan en el mercado español va a presentar pérdidas, aunque inferiores, con una media del orden del 10%. Por lo tanto, y por segundo año consecutivo, los inversores de renta variable van a presentar un balance negativo.

La diferencia entre uno y otro ejercicio reside en el diferencial con los fondos de renta variable europea, ya que mientras en el año 2000 los españoles perdieron más que en el resto de la zona euro, este año han logrado pérdidas sensiblemente menores.

Los emergentes, subida artificial

Los fondos que actúan en los mercados emergentes han tenido una reacción alcista en la semana pasada, en gran medida a causa de la situación de la Bolsa argentina. Llevan todo el mes de diciembre reflejando importantes avances, en algunos casos suficientes para sacarles de pérdidas anuales. La situación de la Bolsa argentina tiene, a juicio de muchos analistas, unas características artificiales, ya que en las últimas semanas su subida refleja las tomas de posiciones de algunos inversores que han desviado liquidez de otros instrumentos. Hay interés en ver lo que sucederá a partir de esta semana, tras el cambio de Gobierno.

Los fondos a largo, estancados

Los fondos de renta fija a largo plazo, los mejores este año, son los que menos interés han acaparado entre los inversores de fondos. El patrimonio de estos fondos ha descendido ligeramente este año a pesar de que la rentabilidad ha alcanzado el 4,4% de media dentro de este grupo, la más alta entre los fondos de inversión. El patrimonio gestionado por estos fondos supera ligeramente los 2,1 billones de pesetas. Estos fondos tienen su patrimonio invertido en títulos a medio y largo plazo, con vida media generalmente por encima de los 3 años de duración, aunque los plazos oscilan mucho.