El consumidor español no confía en la Red
Los consumidores españoles no confían en Internet como instrumento para comprar y manifiestan escasa confianza en la garantía de los derechos de los consumidores a través del comercio virtual. Así consta en las conclusiones del barómetro de consumo confeccionado por la Fundación Grupo Eroski con la colaboración del Instituto de Empresa y presentado ayer en Madrid.
Según el informe, en general, los consumidores otorgan mayor crédito a la información sobre productos que proviene de su círculo de conocidos y familiares que a la facilitada por la Administración y las empresas. El estudio ha sido realizado en todo el país a través de encuestas telefónicas a ciudadanos mayores de 14 años. Así, de los datos se desprende que la satisfacción que siente el ciudadano ante la información sobre productos y servicios es muy mejorable, especialmente en lo que se refiere a la de seguros y vivienda.
La proporcionada por las marcas se percibe aceptable y la que procede del comercio es bien valorada en los puntos de venta tradicionales y especializados y peor apreciada la de las entidades bancarias y de seguros.
Del mismo modo, la fuente que más contribuye a crear información para el consumo son los conocidos y familiares, seguidos a distancia por las asociaciones de consumidores, los medios de comunicación y los empleados de las tiendas. En el caso concreto de los alimentos, el grado de confianza que sienten los ciudadanos hacia estos productos es, en general, satisfactorio.