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Cuatro periodistas, dados por muertos en una emboscada en Afganistán

La guerra que se libra en Afganistán se cobró ayer nuevas víctimas occidentales. Un convoy en el que viajaban cuatro periodistas, entre ellos un español, y un traductor fue tiroteado ayer en Afganistán, cerca de Jalalabad, sin que se tengan noticias de sus ocupantes. Aunque la información al respecto es confusa, el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano dio ayer por muerta a la periodista italiana que integraba el grupo.

Según relató el enviado especial TV3, Eduard Sanjuán, que viajaba en otro vehículo de la misma caravana, los atacantes hicieron bajar del vehículo al conductor y le dejaron marchar. Después ordenaron a los periodistas y al traductor que abandonaran el vehículo y se dirigieran a un montículo cercano, donde les tirotearon. El conductor de ese vehículo fue quien advirtió al resto de la caravana que no siguieran adelante con su viaje. Entre los periodistas desaparecidos figura Julio Fuentes, enviado especial de El Mundo.

La información sobre la identidad de los atacantes y el objetivo de la emboscada es muy confusa, y la única confirmación oficial es que los cuatro periodistas y el intérprete están desaparecidos. El Gobierno legal de Afganistán acusó a los talibán del ataque, que se produjo en la carretera que comunica Jalalabad con Kabul.

El Ministerio italiano de Asuntos Exteriores informó de la muerte de la periodista de Il Corriere della Sera que integraba el grupo atacado. Los otros dos reporteros eran colaboradores de Reuters, de nacionalidad australiana y afgana, respectivamente. La Oficina de Información Diplomática (OID) española reconoció que no existe ninguna "fuente fidedigna" que confirme la muerte de los periodistas, pero que los indicios son "fatales".

Mientras tanto, la ofensiva contra los talibán seguía su curso en el baluarte del norte, Kunduz, y en la sureña ciudad de Kandahar, donde resisten los integristas islámicos. En ambas zonas prosiguen los enfrentamientos entre la Alianza del Norte, apoyada por los bombardeos de EE UU, y los integristas talibán.

El Pentágono informó ayer del envío de más tropas estadounidenses, que no cuantificó, al sur del país con el objetivo de capturar al presunto responsable de los atentados del 11 de septiembre, Osama Bin Laden. La portavoz del Departamento aseguró que este nuevo despliegue de comandos comenzó el pasado viernes. Mientras los talibán aseguran que el miliciano de origen saudí no se encuentra ya en su territorio, la oposición afgana asegura que se encuentra refugiado en Kandahar, aún bajo el control talibán.

Naciones Unidas sigue adelante con su intento de convocar una reunión de los grupos étnicos afganos para buscar soluciones al futuro político del país pero las discrepancias sobre el lugar de la reunión siguen sin permitir la celebración de la conferencia.

Estados Unidos ya ha advertido a la Alianza del Norte que no le permitirá llegar a ningún acuerdo con el régimen talibán, por el que permitieran su huida del país a cambio de la rendición de los integristas. Y es que tras las esperanzas puestas en esta fuerza de oposición, la Alianza del Norte quiere imponer sus propios criterios y su concepción del poder en el nuevo Gobierno afgano. Los jefes pastunes, la misma etnia de los talibán, les han dado de plazo hasta el próximo sábado para abandonar la ciudad o de lo contrario sufrirán el acoso de sus tropas.

Lo que sí avanzan son las negociaciones para la reconstrucción del país. El Banco Mundial informó ayer de la convocatoria de una conferencia internacional para aportar fondos para reconstruir el país que se celebrará la próxima semana en la capital pakistaní, Islamabad. Al menos 14 Gobiernos, organismos y bancos han sido invitados a participar en esta reunión.

 

20 reporteros han sido asesinados en lo que va de año

De ser confirmadas, las muertes de los cuatro periodistas acontecidas ayer en Jalalabad elevaría a 24 el número de profesionales de la comunicación asesinados en lo que va de año, según los datos aportados por Periodistas sin Fronteras. Afganistán, que ya ocupaba el número uno de la lista de países en los que se han cometido asesinatos contra reporteros, acumularía así siete víctimas mortales, tras las tres ocurridas el pasado 11 de noviembre.

Con todo, el año pasado fue aún peor. En 2000 un total de 33 periodistas murieron asesinados. Según esta organización, de los 189 países miembro de Naciones Unidas la situación de la prensa es correcta en sólo 96, mientras que es difícil en 65 y muy grave en 28 países. Estos datos avalan que a 18 de noviembre de este año se contaran 109 periodistas encarcelados por sus opiniones o en el ejercicio de su profesión.

Pero las informaciones que incluían al enviado especia de El Mundo, Julio Fuentes, en la lista de fallecidos eran confusas.

La embajadora de España en Islamabad, Aurora Bernáldez, dijo a Efe que no tenía ninguna confirmación de lo ocurrido, y que el dispositivo de emergencia preparado para el caso de que haya que repatriar a ciudadanos españoles o sus cadáveres sólo lo activará en caso de que se confirme su muerte. La diplomática recordó que el jueves habló con Fuentes y le desaconsejó viajar hacia Kabul desde Islamabad por la ruta de Jalalabad, ya que no era segura.

Sin embargo, Fuentes desoyó sus consejos y viajó en una primera etapa a Jalalabad sin contratiempos.

El director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, dijo ayer que "aún queda esperanza y nos vamos a aferrar a ella".

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