El acuerdo provincial no evita el aumento del riesgo-país argentino
La economía argentina sigue en la encrucijada. El Gobierno logró un importante acuerdo con los gobernadores de las principales provincias sobre el reparto de impuestos. Pero el riesgo país superó ayer los 2.700, aunque luego descendía a 2.683. El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó a un acuerdo con los acreedores, mientras el secretario del Tesoro, Paul O'Neill, calificó como "bastante alentadora" la situación del país.
Las opiniones varían desde el más puro catastrofismo hasta el optimismo, siempre desmesurado, del ministro de Economía, Domingo Cavallo.
Ayer, tras la firma del Pacto Fiscal entre el Gobierno nacional y las principales provincias argentinas, bajo control del peronismo en la oposición, Cavallo daba instrucciones a sus colaboradores para avanzar rápidamente en las negociaciones preliminares con los bancos locales para la reestructuración de la deuda pública.
Aunque restan cinco provincias menores, la firma del acuerdo impositivo con Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe debería haber provocado una mejor recepción del mercado. Sin embargo, el riesgo- país se disparó por encima de los 2.700 puntos, para retroceder posteriormente unos 40 puntos básicos, el mayor nivel alcanzado por este índice desde la hiperinflación de 1989.
Mientras Cavallo se aprestaba a viajar al encuentro del Grupo de los 20 y el FMI en Ottawa, donde se reunirá con O'Neill, éste emitía un mensaje tibiamente positivo desde Washington. "La situación es bastante alentadora porque el presidente De la Rúa se ha hecho cargo personalmente de tomar la iniciativa. Y estamos muy esperanzados de que tendrá éxito en sus esfuerzos", afirmó el secretario del Tesoro.
Sin embargo, volvió a insistir en que Argentina debe resolver su situación en negociaciones con el Fondo. Cavallo, que debe afrontar pagos de poco más de 1.000 millones de euros en el curso de este mes, insiste para que el Fondo le anticipe el desembolso de 1.400 millones de euros correspondiente a diciembre, según el acuerdo entre el país y ese organismo financiero. Pero la subdirectora del FMI, Anne Krueger, dijo ayer que se retrasará la llegada a Buenos Aires de una misión técnica hasta que hayan estudiado a fondo el acuerdo con las provincias. Y anticipó que se resolverá rápidamente. El director gerente del Fondo, Horst Koehler, señaló, por su parte, que Argentina y sus acreedores deben lograr "un acuerdo global" que le permita al Gobierno "atender las necesidades financieras inmediatas del país y las metas a más largo plazo de restablecimiento de la confianza". Nadie se atrevió a desvelar el sentido de este críptico mensaje de Koehler.
En Buenos Aires, la Bolsa de Comercio experimentó un alza del 2,64% pese al recelo de los mercados ante el proceso de reprogramación de la deuda. A este respecto, el secretario de Finanzas, Daniel Marx, dio a conocer ayer algunos detalles del canje de la deuda nacional. A partir del 19 de noviembre, tanto los bancos y los operadores bursátiles como los inversores individuales podrán presentar sus ofertas. Los préstamos estarán garantizados por la recaudación de impuestos federales, tarea que supervisará el banco central. El 26 de noviembre se anunciará el resultado de la operación.
Desde comienzos de la crisis en marzo pasado, los bancos han perdido el 16% de sus depósitos en pesos y dólares.