El cine español se recicla para conquistar los mercados internacionales

'Torrente 2', 'Los otros' y 'Juana la Loca' pueden hacer de 2001 el año del cine español. Una gestión más profesional y con criterios empresariales está impulsando la industria audiovisual.

El cine español se vuelve a situar a la cabeza de las preferencias del espectador nacional. Películas como Los otros, Torrente 2 (que ha recaudado más de 3.680 millones de pesetas, 22,12 millones de euros), Juana la Loca o Lucía y el sexo convertirán 2001 en el gran año del cine español. A ello contribuye tanto la ausencia de grandes títulos estadounidenses del tipo de Titanic como la mayor profesionalización de los productores españoles.

Pero la cinematografía nacional no sólo ha sido capaz de cautivar a los espectadores locales, también se ha lanzado, y con fuerza, a la conquista de los mercados internacionales, incluidos los más difíciles, como el estadounidense. De hecho, la película de Alejandro Amenábar Los otros, producida por Sogecine (con el 51%) y Producciones del Escorpión, la compañía de José Luis Cuerda, es ya la número uno de la historia del cine español y la más taquillera de todas las películas europeas exhibidas en Estados Unidos (salvo las británicas realizadas en colaboración con estudios americanos, como Notting Hill o Chicken Run).

En Estados Unidos, donde se estrenó el 10 de agosto, la película de Amenábar lleva ya recaudados 94 millones de dólares (17.390 millones de pesetas, 104,5 millones de euros) y se espera que alcance los 100 millones de dólares (18.500 millones de pesetas, 111 millones de euros).

Los otros costó algo más de 3.550 millones de pesetas (21,34 millones de euros) y se financió a través de preventas (sin ceder la propiedad de la obra) mediante acuerdos con Miramax (sociedad de Disney) a quien se cedieron los derechos de distribución para Estados Unidos y los países de habla inglesa y con Studio Canal (filial de Vivendi) para los países francófonos.

En España, la película lleva recaudados en sólo seis semanas 3.730 millones de pesetas (22,42 millones de euros). Los otros sólo se ha estrenado en tres países (el último fue Italia) y aún quedan mercados tan fuertes como el británico (el 2 de noviembre), Francia (el 26 de diciembre), Alemania (25 de enero) y Japón (febrero), entre otros. Según Fernando Bovaira, director general de Sogecine, se calcula que la película podría recaudar sólo en taquilla entre 200 y 250 millones de dólares (37.000 y 46.250 millones de pesetas) en todo el mundo.

30% de la taquilla

Al productor le suele quedar entre el 25% y el 30% de los ingresos por taquilla, ya que el resto se reparte entre la distribución y el exhibidor. Pero la verdadera parte del león que les llega a los productores procede de la venta en vídeo y de los derechos para la emisión en televisión, tanto de pago como en abierto.

En el caso del DVD y del vídeo existen diversas fórmulas de acuerdos, pero lo usual es que la empresa productora recabe en torno al 30% de la venta bruta. Hay que tener en cuenta que tanto para cine como para este soporte son necesarias fuertes inversiones que se destinan a promoción y marketing.

Los ingresos por televisión son los más lucrativos, ya que a la productora le suele quedar alrededor del 70% de la cantidad desembolsada por las cadenas.

En todo caso, hay tres elementos que resultan claves para que una película triunfe en el exterior: primero que sea una buena obra, con un guión atrayente y que esté en consonancia con el gusto del espectador; segundo, que cuente con una buena distribución tanto nacional como internacional; y tercero, que esté respaldada por una campaña de promoción y marketing adecuada. En EE UU, por ejemplo, el coste medio de una película es de 65 millones de dólares (unos 12.000 millones de pesetas), mientras que el gasto en promoción ronda los 30 millones de dólares (5.550 millones de pesetas).

Este último punto ha sido uno de los que, tradicionalmente, más ha olvidado el cine español. Sin embargo, la mayor profesionalidad de los productores españoles, la gestión de una película con criterios empresariales y la visión de futuro para la comercialización del título están haciendo posible que cada vez haya más producciones españolas circulando por los mercados internacionales. Aun así, se calcula que sólo el 25% de los títulos nacionales son capaces de competir con fuerza en el exterior.