Chevron y Texaco sellan la fusión tras vender activos a Shell y Aramco
Los accionistas de los grupos petroleros Chevron y Texaco aprobaron ayer en sus respectivas juntas de accionistas la fusión de las dos compañías después de que la venta de activos de Texaco en Estados Unidos cumpliera las condiciones impuestas por los reguladores del país.
La nueva compañía, que se denominará Chevron Texaco, será la segunda petrolera de Estados Unidos, después de Exxon Mobil. Chevron Texaco tendrá su sede en San Francisco, la actual base de Chevron, hasta el segundo semestre de 2002, cuando la trasladará a San Ramón, en California.
La fusión se anunció en octubre del año pasado y la Comisión Federal de Comercio la aprobó el pasado mes de septiembre. La operación es el colofón de una serie de integraciones que se han producido a lo largo de los tres últimos ejercicios.
La petrolera angloholandesa Royal Dutch/Shell, junto con su socio saudí Aramco, han acordado comprar la participación que Texaco controla en las filiales de comercialización y refino de petróleo Equilon y Motiva por 3.800 millones de dólares (4.133 millones de euros, 688.000 millones de pesetas).
Esta cifra incluye el abono de 2.100 millones de dólares (382.200 millones de pesetas) en efectivo, la asunción de deuda por valor de 1.400 millones de dólares (254.800 millones de pesetas) y otros 300 millones de dólares (54.600 millones de pesetas) de pasivos en pensiones. Tras la operación, Shell se convierte en la compañía con la mayor red de gasolineras de Estados Unidos, con el 15% del mercado.
La compañía angloholandesa señaló que prevé un ahorro de costes de 400 millones de dólares al año a partir de 2004. Parte de esos ahorros se conseguirá mediante una reducción de la plantilla del 10%, equivalente a unos 1.250 empleos. La cifra no incluye a las 10.000 personas que trabajan en las gasolineras.
Ayer era el último día que los dos grupos tenían para negociar. En caso de no haber llegado a un acuerdo, la participación se habría puesto en fideicomiso. Royal Dutch/Shell y Aramco eran los únicos candidatos a adquirir esos activos, al estar presentes ya en el capital de Equilon y Motiva.
Por esta razón los compradores han presionado su oferta a la baja. De hecho, el valor en libros de las participaciones que han comprado asciende a 2.800 millones de dólares (unos 509.600 millones de pesetas).