El desastre de la pérdida de cerebros

Las mayores instituciones financieras con base en las Torres Gemelas lucharon ayer por mantener su actividad normal.

A media mañana de ayer, un esperanzador rumor circuló entre los más de 60.000 empleados que trabajan para el banco de inversión Morgan Stanley Dean Witter en todo el mundo, sus compañeros de Nueva York habían podido ser evacuados de la catástrofe del martes y se encontraban sanos y salvos.

Sin embargo, la información era rápidamente desmentida por Phil Purcell, presidente de la compañía, en un comunicado interno: "Aún se desconoce la suerte de los trabajadores del World Trade Center (...). Pero a pesar de la tragedia, seguiremos trabajando con normalidad en el resto de las oficinas".

Morgan Stanley era el mayor ocupante de oficinas en las Torres Gemelas del World Trade Center. Cada día a las 8.00 horas, 3.500 trabajadores del área de asesoramiento a particulares del banco llegaban a sus puestos de trabajo, entre la planta 43 a la 74 de la torre sur (que fue atacada por el segundo avión a las 9.03 a.m.). Sólo se consiguió evacuar hasta la planta 33, según fuentes de Sun Microsystems, que cuenta con oficinas en las plantas 25 y 26.

En las oficinas del World Trade Center no trabajaba ningún alto directivo, ya que la sede del banco se encuentra en Broadway y es allí donde se concentra el equipo gestor. Fuentes de Morgan Stanley confirmaron ayer a este diario que en la torre tampoco había ningún trabajador español.

Pese a la tragedia, Morgan Stanley se empeña, al igual que las mayores instituciones financieras con base en Nueva York, en mantener una apariencia de normalidad. El próximo domingo está prevista la llegada a Madrid de un grupo de analistas de las oficinas neoyorquinas del banco para dar un conferencia bajo el título de Supersectors. La reserva de 35 habitaciones en el hotel Ritz sigue en pie y el banco no se plantea cancelar el acto.

Con un ánimo parecido han reaccionado también otras compañías financieras que albergaban en los edificios una parte importante de su plantilla. Ningún portavoz de las empresas afectadas quiso aventurarse en emitir comunicados (fuera de las lógicas condolencias hacia los familiares) antes de que las fuerzas de salvamento que trabajan en las labores de rescate confirmen las víctimas.

Bank of America, con cuatro plantas en la torre norte, emitió un comunicado en el que el presidente se muestra "orgulloso de anunciar, pese a la terrible tragedia, que el banco continúa su actividad con toda normalidad".

La aseguradora Aon Corporation es otra de las compañías que más afectadas se ha visto. Con unos 1.100 trabajadores en las plantas más altas de la torre sur, la empresa se declaró ayer "impotente" y reconoció su total desconocimiento del paradero de los empleados.

Marsh & McLennan, el mayor gestor de seguros del mundo, que operaba entre las plantas 93 y 100 de la torre norte, declaró haber localizado sólo a 500 trabajadores de un total de 1.500.

Lehman Brothers, Salomon Smith Barney, Citigroup, Goldman Sachs, Allianz y Crédit Suisse, todos ellos con oficinas dentro o en las inmediaciones de las torres destruidas, evitaron hacer comentarios sobre el desastre. "Nuestra prioridad es saber qué ha sido de nuestros trabajadores".

Uno de los pocos análisis es el de Goldman Sachs, inusualmente emotivo, en el que afirma que el ataque ha puesto al mundo de cabeza. "La tragedia tendrá un efecto negativo sobre la confianza de los consumidores, desencadenando una recesión económica y posponiendo la reconversión".

Desde algunas compañías de otros países empiezan a llegar también muestras de solidaridad en forma de ayuda económica. La empresa de medios de comunicación alemana Bertelsmann anunció ayer una donación de dos millones de dólares (370 millones de pesetas) para el cuerpo de policía y los bomberos de Nueva York.

La firma de corretaje Cantor Fitzgerald, con 1.000 trabajadores entre las plantas 100 y 105 de la torre norte de los que aún no sabe nada, emitió un poema de Henry Scott al resto de su plantilla: "La muerte no es nada. Sólo tengo que deslizarme hasta la próxima habitación".

 

Silencio en

Wall Street

El centro financiero ha cerrado sus puertas por la tragedia y reina el silencio

Lydia Aguirre

Lo peor es el silencio y la ausencia. El teléfono que no da señal, las calles desiertas, la sensación de irrealidad que envuelve el paisaje al mirar por la ventana y palpar la ausencia de las Torres Gemelas. Los conocidos que trabajan en Wall Street y no dan señales de vida. La vulnerabilidad que se siente cuando uno se sabe vivo por azar.

Nueva York sufrió ayer el peor atentado terrorista de la historia pero nada puede evitar que todos, dentro y fuera del país, sigamos sin creérnoslo. Ayer todo el mundo comentaba la tragedia con los vecinos y la policía, los tenderos y los desconocidos que caminaban cabizbajos cargando sus mascotas en cajitas. Pero la gente se fue a la cama con la sensación de estar viviendo un mal sueño. Había que dormir para dejar atrás la pesadilla.

Por la mañana Nueva York amaneció con un sol radiante. Pero los periódicos no estaban en la puerta. Y el horizonte ofrecía una imagen de tejados incoherentes e irreconocible. Las Torres Gemelas no están. Y han dejado un vacío gigantesco.

Al sur de la calle 14, la isla de Manhattan está casi desierta. La ciudad que nunca duerme tiene aire de sonámbula. Las tiendas están cerradas, los peatones deambulan mirando escaparates a oscuras. La mayoría tiene el día libre y no sabe qué hacer con él. Es como un festivo amargo y sin risas.

Los medios de comunicación anuncian con estridencia que "¡Estamos en guerra!" y "América está bajo asedio". Pero en la calle no hay gritos. Los neoyorquinos, siempre prestos a estallar en cólera, han respondido a la tragedia con un silencio enorme y asfixiante. En Union Square han colocado láminas de papel en las que cada uno escribe lo que le parece. Un chico de 15 años ha escrito "imagina un mundo sin países, un mundo sin religiones por las que vivir y morir".

El presidente George Bush dice que "la seguridad está garantizada" y que castigará a los culpables. Mientras, los neoyorquinos se preguntan ¿dónde estaban Bush, el ejército y los servicios de inteligencia cuando estaban preparándose los atentados?

Las torres más altas de la ciudad han quedado reducidas a escombros. Miles de ciudadanos pueden estar bajo la mole de cemento y acero. América ha perdido su sensación de invulnerabilidad. Wall Street ha perdido el pulso. El resto de la ciudad apenas renquea y nadie sabe cuándo y cómo despertará.

 

Cronología del atentado contra EE UU

8.45 (14.45 hora española): el martes 11, un avión Boeing 767 se estrella contra una de las dos Torres Gemelas de Nueva York (EE UU).

9.00 (15.00): Otro avión impacta contra la segunda torre.

10.00 (16.00). La segunda torre impactada del World Trade Center, se derrumba. George Bush, realiza sus primeras declaraciones.

10.20 (16.20): Otro aparato secuestrado se estrella contra el Pentágono en Washington. La Casa Blanca, el Departamento de Estado y la ONU son evacuados.

10.35 (16.35): Wall Street suspende indefinidamente la apertura de la Bolsa neoyorquina. Minutos después se derrumba la segunda torre del World Trade Center de Nueva York.

10.55 (16.55): Un cuarto avión se estrella en el Estado de Pensilvania. Las Bolsas europeas sufren caídas generalizadas y el precio del barril de petróleo se dispara.

15.44 (21.44): Buques lanzamisiles y portaaviones se aproximan a Washington y Nueva York para defender por vía aérea a esas ciudades.

18.05 (00.05): La capital de Afganistán es atacada por misiles. El Pentágono desmiente que se trate de un ataque de EE UU.

20.30 (02.30): George Bush se dirige a la nación y afirma que se castigará a los responsables.

8.50 (14.50): La ciudad de Nueva York se despierta con el incendio del World Financial Center, adyacente a las derruidas Torres Gemelas.

12.00 (18.00): El alcalde de Nueva York, Rudolf Giuliani, confirma que se han recuperado 59 cuerpos. Las víctimas, aún sin confirmar, se acerca a las 300 y más de 1.700 heridos están repartidos por los hospitales. El tráfico aéreo en EE UU sigue sin reanudarse.

13.50 (19.50): En una sesión extraordinaria, los ministros de Exteriores de la UE se solidarizan con EE UU y garantizan su apoyo para capturar a los autores. La OTAN está dispuesta a asistir a EE UU si ésta decide responder a los ataques.

Durante todo el día de ayer, las fuerzas de seguridad de EE UU practicaron diversas detenciones, pero seguía sin confirmarse la autoría de los atentados.