Persiste el castigo bursátil a HP y Compaq tras su fusión

El anuncio de compra de Hewlett-Packard de uno de sus rivales, Compaq, no ha sentado muy bien en los mercados. A última hora de la tarde, la cotización de las acciones de ambas compañías caía un 7,4% y un 9,3%, respectivamente, y acumulaban sendos descensos del 30% y del 20% en la última semana.

En España, la operación fue acogida con incertidumbre entre los más de 1.600 trabajadores de sus filiales, después de que la multinacional anunciara la supresión de 15.000 empleos en todo el mundo. De momento, y aunque no temen despidos masivos en las plantillas españolas, la Federación del Metal de CC OO ha solicitado reunirse con la dirección de las mismas para que concreten durante las próximas semanas cómo va a afectar esta fusión al empleo de las filiales.

El sindicato exigirá "el mantenimiento del empleo y de los centros de trabajo, informar y consultar a los trabajadores de las decisiones que vayan a tomar y encontrar una solución negociada a esta medida basada en el beneficio a corto plazo".

Reajuste

En Hewlett-Packard España se estudian nuevos ajustes de plantilla en la planta de Sant Cugat del Vallés (Barcelona), en la que trabajan 600 personas. Sin embargo, el posible recorte "es previo a la fusión entre ambas multinacionales y corresponde a la política de reducción de gastos iniciada por la estadounidense desde hace varios meses", según fuentes sindicales.

En julio, la filial de la estadounidense cerró la planta de ensamblaje de impresoras en Sant Cugat y que daba empleo a 198 trabajadores. En Francia, la fusión anunciada el pasado martes supondrá un recorte de 300 empleos, según la compañía.

El comité de empresa de Compaq no espera una drástica reducción del empleo tras la operación. Los trabajadores, alrededor de 640, apuntan que "Compaq España se ha mantenido al margen de los reajustes que ha llevado a cabo en otros países". Esperan que en dos semanas la dirección les informe de lo que ocurrirá en los centros.