El resultado de BNP Paribas cae sólo un 7,1% por el negocio minorista

El banco francés BNP Paribas anunció ayer que sus beneficios netos en el segundo trimestre sufrieron un descenso del 7,1%, hasta alcanzar los 192.500 millones de pesetas (1.157 millones de euros), en comparación al mismo periodo del 2000. Estos beneficios, aunque por debajo de lo esperado por los analistas, pudieron ser peores de no haber tenido un buen comportamiento la banca minorista.

El primer banco francés señaló al divulgar sus resultados trimestrales que esta bajada se debe a que los ingresos procedentes del negocio de banca de inversión y las plusvalías procedentes de operaciones financieras fueron un 42% inferiores a las del segundo trimestre del año pasado.

El resultado bruto de explotación de la entidad se cifró en 280.020 millones de pesetas (1.683 millones de euros), lo que supone un aumento del 7,6%. El producto bancario neto progresó un 5,3% a 727.270 millones (4.371 millones de euros).

Como en la mayor parte de la gran banca europea, el floreciente negocio que suponían los mercados en 2000 se ha convertido en un pozo de pérdidas.

"La ralentización significativa de la economía mundial, las caídas de las Bolsas y la desconfianza de los inversores, síntomas que aparecieron a comienzos de año, se mantuvieron en el segundo trimestre", recalcó el banco.

No obstante, la caída del banco francés no ha sido tan pronunciada como la de otros competidores europeos, como UBS (-31%) o ABN Amro (-21%). "BNP está capeando el temporal bursátil mejor que otras entidades", coincidían ayer diversos analistas consultados por Bloomberg.

Sin embargo, la gran noticia para la entidad francesa ha sido el aumento de negocio experimentado en el mercado doméstico. El beneficio de esta unidad creció un 37%, frente a la caída del 18% que han sufrido las ganancias de la división de banca de inversión.

Recorte de gastos

El banco francés se ha concentrado en recortar gastos desde la fusión entre BNP y Paribas. Así, ha prescindido ya de casi 2.900 empleos -el 64% de su objetivo total para el año 2002- y ha conseguido rebajar en 76.870 millones de pesetas (462 millones de euros) la partida de gastos generales en su cuenta de resultados. Esta disminución supone el 66% de los recortes totales previstos para diciembre de 2002.

El ratio de eficiencia ha caído de un 62,3% en junio de 2000 hasta un 61,5% este año.