Los laboratorios pagarán a Sanidad sólo si se dispara el gasto en farmacia

La dirección de Farmaindustria y el Ministerio de Sanidad están intentando cerrar a marchas forzadas un acuerdo sobre las aportaciones de la industria al Sistema Nacional de Salud (SNS). El presidente de la patronal, Jesús Acebillo, y el director general, Humberto Arnés, han pactado unas devoluciones, en caso de que el consumo se dispare, equivalentes al margen bruto de venta de los laboratorios. Muchos fabricantes se oponen a las devoluciones.

El presidente de Farmaindustria, Jesús Ace-billo, y Humberto Arnés, director general de la patronal de los laboratorios españoles, se comprometieron ayer con el Ministerio de Sanidad a pagar un 60% de los excesos de gasto farmacéutico que se produzcan en los próximos años, si el consumo de especialidades farmacéuticas en las oficinas de farmacia crece entre el PIB nominal y tres puntos más. Si el gasto crece menos o igual que el PIB nominal, los laboratorios no reembolsarían nada al SNS, y si crece más de tres puntos, sólo pagarían el 60% de los tres primeros puntos de exceso.

Ese porcentaje del 60% equivale aproximadamente al margen bruto de venta de los laboratorios y debe ser modulado todavía con el número de recetas, según las fuentes consultadas. Las partes tienen además que pactar en los próximos días a cuánto dinero equivale cada punto de incremento del gasto, es decir, cuánto pagarán los laboratorios en caso de que se dispare el consumo.

El preacuerdo entre am-bos organismos contempla también crear una comisión de seguimiento para controlar el destino de dichas entregas económicas.

Esta aportación financiera es el punto central del acuerdo que Farmaindustria y Sanidad están negociando en el marco del Pacto de Estabilidad Farmacéutica, en el que han de participar boticarios y mayoristas y que la ministra, Celia Villalobos, quiere llevar al Congreso de los Diputados a finales de este mes de septiembre.

La dirección de Farmaindustria ha hecho un enorme esfuerzo en los últimos meses para intentar convencer a los asociados de la necesidad de firmar un acuerdo, pero aún no tienen el respaldo de todas las compañías, según ha explicado uno de los interesados a este periódico. Muchos laboratorios consideran que la producción farmacéutica cumple un papel decisivo en el crecimiento del PIB y que los fondos que aportan para I+D son lo suficientemente importantes como para, además, tener que pactar devoluciones. El año pasado las compañías destinaron a I+D 73.251 millones de pesetas.

Pese a las reticencias de las empresas, un análisis comparado de la evolución del PIB nominal y de los crecimientos interanuales del consumo (a PVP+IVA) a través de las oficinas de farmacia demuestra que la diferencia en los últimos años no ha llegado a tres puntos.

Lo cierto es que cualquier acuerdo debe ser antes ratificado por el consejo de gobierno de Farmaindustria y la junta directiva, integrada por 24 representantes de las compañías. Además, según las fuentes consultadas, la adhesión al pacto sería individual, y éste habría de ser ratificado por la asamblea de Farmaindustria.

Aunque el gasto está controlado y las cifras del primer semestre así lo demuestran (el aumento fue del 5,4%), los laboratorios temen que cuestiones ajenas a ellos, como es el crecimiento de los pensionistas y la llegada masiva de inmigrantes puedan disparar de nuevo el consumo.