Microsoft encara la recta final del juicio antimonopolio

El Tribunal de Apelaciones remitió ayer el caso Microsoft a Colleen Kollar-Kotelly, una juez federal que fue seleccionada para este puesto por el ex presidente Bill Clinton. Microsoft, decidida a que el proceso no entorpezca el lanzamiento del Windows XP, empezó a distribuir ayer el nuevo sistema operativo entre los fabricantes de ordenadores.

La juez federal Colleen Kollar-Kotelly, que fue seleccionada para este cargo por el ex presidente demócrata Bill Clinton, será la encargada de decidir qué castigos deben imponerse a Microsoft como consecuencia de la condena por abuso de monopolio que dictó Thomas Penfield Jackson.

Microsoft había pedido que no se diera este paso hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre su apelación a la condena por monopolio. Pero su petición fue desestimada.

Kollar-Kotelly fue seleccionada mediante el tradicional sistema de lotería. Y cuatro de los jueces que podían haber sido elegidos pidieron ser excluidos del proceso de selección sin explicar los motivos (algo que también es habitual cuando los jueces están inmersos en procesos muy complejos).

Kollar-Kotelly trabajó para los departamentos de Salud y de Justicia, y tiene poca experiencia en casos antimonopolio. En 1984 fue nombrada juez asociada del Tribunal Superior del Distrito de Columbia y en 1997 fue nominada por Clinton como juez federal.

Ahora tomará las riendas del juicio antimonopolio más importante de las últimas décadas en sustitución del juez Jackson, que fue retirado del caso por su ¿apariencia de parcialidad¿.

La División Antimonopolio del Departamento de Justicia respondió a su elección diciendo que están ¿satisfechos¿ y ¿ansiosos¿ por continuar con el proceso.

El nuevo Windows

Microsoft se limitó a decir que era un trámite ya previsto y que no tenía comentarios. La compañía se mostró mucho más interesada en su carrera contrarreloj para lanzar cuanto antes el sistema operativo Windows XP (que se espera que inunde los estantes de las tiendas estadounidenses el próximo 25 de octubre).

Microsoft anunció ayer que ya tenía lista la versión definitiva del programa y empezó de inmediato su distribución entre los fabricantes de ordenadores personales (PC).

El Windows XP ha sido duramente criticado por los opositores a Microsoft, que se quejan de que incorpora programas que antes eran independientes (entre ellos el Windows Media y el sistema de mensajería instantánea) y permitirá a la compañía ampliar aún más su poder de monopolio.

Tantear el terreno

La juez seguramente intentará tantear las posibilidades de un pacto amistoso entre las partes. Además, tiene que convocar una nueva ronda de testimonios para decidir si la inclusión del navegador Explorer en el sistema operativo Windows es ilegal. Una vez dirimido esto, empezará la parte del proceso en la que deben decidirse las sanciones.

Sin embargo, el Departamento de Justicia y los fiscales estatales pueden pedir que se impongan sanciones cautelares de manera inmediata. Y dichas sanciones pueden dañar el lanzamiento del Windows XP en el terreno legal o de las relaciones públicas. De ahí las prisas por sacarlo al mercado cuanto antes.