GALICIA

Recreativos Presas fabricará expendedoras de bocadillos

Recreativos Presas ha entrado en el pujante negocio de máquinas expendedoras. La empresa de Pontevedra va a construir una planta para elaborar bocadillos que suministrará mediante los aparatos de venta que fabricará en su planta de máquinas recreativas de Lalín.

Tenemos muchas esperanzas puestas en esta máquina", afirma José Presas, presidente de Recreativos Presas, empresa de Lalín (Pontevedra) que se dedica a la fabricación y comercialización de máquinas recreativas. El invento al que se refiere es la expendedora de bocadillos calientes Heat Box, a la que algunos ya se han referido como el Rolls Royce del vending. "Es el proyecto más ambicioso de los que hemos asumido", señala Presas, "porque responde a una necesidad de ámbito internacional".

El negocio abre las puertas a Presas del sector de las expendedoras de alimentos y bebidas, con una inversión total de 680 millones de pesetas (4,09 millones de euros) y por el que, de momento, se han interesado, entre otros, Repsol, BP o Parques Reunidos. También está en negociaciones con firmas de Francia y Bélgica. El proyecto surgió hace ahora año y medio para dar respuesta a una necesidad concreta: encontrar algo que comer cuando no hay dónde, aunque sea un bocadillo. Su mercado potencial: estaciones, estadios de fútbol o bares de copas.

La única empresa de recreativos de Galicia ha contado con los apoyos de la Universidad y la Xunta para desarrollar la Heat Box. La máquina, con capacidad para 140 bocadillos, se compone de tres partes: un frigorífico, un horno y un control electrónico de pedidos. Los bocadillos permanecen en bolsas de plástico como máximo 21 días a una temperatura entre 4º y 7º y se calientan a través de rayos infrarrojos.

Juegos durante la espera

El pedido se hace mediante una pantalla táctil, que incluso entretiene al cliente durante los tres minutos que tarda en salir el primer bocadillo; el resto va más rápido, cada 25 segundos. De esta forma se puede echar una partida a algún juego o hacer sugerencias o reclamaciones.

"Aprovechamos nuestra experiencia en el sector del ocio para que los tres minutos de espera sean inapreciables", comenta Ra-món Huidobro, director comercial de Presas. Además, vía GSM, permite recibir noticias sobre el estado de la máquina en el teléfono móvil de los encargados.

Presas dio sus primeros pasos como fabricante de futbolines, pero se ha ido introduciendo en el desarrollo de máquinas. Fabrica varias líneas de productos, como dianas electrónicas, billares, grúas -las expendedoras de peluches- y máquinas de videojuegos táctiles.

Presas facturó el año pasado 1.600 millones de pesetas (9,62 millones de euros). Los vídeos táctiles representaron el 45% de las ventas; las expendedoras, el 30%, y la línea tradicional, el 25% restante. Un 30% de la facturación la realizó en extranjero.

La previsión para este año es crecer en torno a un 30% en el negocio tradicional del recreativo y empezar a abrir un nuevo mercado con la expendedora de bocadillos. Las ventas de máquinas aportarán a la empresa en los próximos cinco años 22.500 millones de pesetas (135,23 millones de euros) y las que explote directamente, 29.200 millones, según sus previsiones.

Presas va a construir una fábrica de bocadillos que asegure el suministro para todas las máquinas. La factoría, con una inversión de 140 millones, se construirá en Ponteareas (Pontevedra) y dará trabajo a 50 personas. Para 2003 prevé producir 25 millones de bocadillos al año. Además, va a construir una planta de producción de barras de pan y tiene reservado terreno para instalar una segunda planta de bocadillos, con una inversión de 240 millones.

Las máquinas se fabricarán en la fábrica que Recreativos Presas posee en Lalín (Pontevedra), que será ampliada con este objetivo. Para ello, se han invertido 300 millones. En la segunda quincena de septiembre comenzará a vender máquinas.

Recreativos Presas emplea en la actualidad a 75 personas.