Plan de urgencia para inaugurar en fecha el AVE

Los graves retrasos que acumulan las obras para adaptar o construir las principales estaciones de la nueva línea de alta velocidad ponen en riesgo el calendario para inaugurar el servicio AVE entre Madrid y Lleida, fijado para diciembre de 2002. Consciente de la irreversibilidad de las demoras en las estaciones de Madrid-Atocha y Zaragoza-Delicias, Fomento ha pedido la elaboración de planes de emergencia que, a costa de mantener provisionalmente algunas instalaciones antiguas, permitan cumplir el calendario.

Los plazos para la inauguración en diciembre de 2002 del tramo Madrid-Lleida de la nueva línea AVE, que unirá la capital de España con Barcelona a velocidades máximas de 350 kilómetros por hora, van cayendo inexorablemente. Ya sólo faltan 19 meses para la fecha fatídica y en el Gobierno ha saltado la voz de alarma.

A falta de informaciones directas de los organismos y empresas públicas encargadas del desarrollo de este macroproyecto en el que se están invirtiendo más de 1,2 billones de pesetas, fuentes conocedoras de la situación aseguran que existen dos puntos negros en la construcción de la línea en los que los retrasos acumulados son considerados ya "irreversibles".

El primero de los puntos negros se detecta en Zaragoza, en los retrasos que sufren las obras para construir una nueva terminal de pasajeros con sus instalaciones y sus accesos correspondientes en los terrenos de la que fuera, en su día, estación de Delicias.

Esta actuación es de una gran trascendencia urbanística para la ciudad de Zaragoza. Hasta la fecha, sólo se ha adjudicado la construcción del edificio de la terminal ferroviaria. El resto de la actuación (instalaciones técnicas, enterramiento de las vías, etc.) se encuentra todavía en fase de licitación.

El segundo punto negro se sitúa en el plan (o mejor, en la falta de un plan definido) para adaptar la estación de Madrid-Atocha a las nuevas necesidades, tanto en incremento de tráfico de trenes como, sobre todo, de pasajeros.

En realidad, las partes de la obra del nuevo AVE que se encuentran en estado más retrasado son las cuatro principales estaciones y los accesos a los núcleos urbanos más grandes que cruza el primer tramo del AVE: los ya citados Zaragoza y Madrid, más Calatayud y Lleida.

Emergencia

Ante el carácter "irrecuperable" de los retrasos en Zaragoza y Madrid, el Ministerio de Fomento ha solicitado al GIF (el ente Gestor de Infraestructuras Ferroviarias, encargado de la construcción y explotación de la nueva línea) que defina dos "planes de emergencia" con el objetivo de que estas demoras no impidan inaugurar el servicio AVE entre Madrid y Lleida en diciembre de 2002.

Aunque ambos "planes de emergencia" están siendo elaborados en estos momentos, ha trascendido que las actuaciones se basarán en la adaptación de algunas de las infraestructuras actualmente en servicio para que puedan ser utilizadas en la explotación del AVE de forma "estrictamente provisional".

Las fuentes citadas recuerdan que ya se vivió una situación parecida en 1992, cuando fue inaugurada la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Entonces, el principal punto negro de retraso se situó en el tránsito de los nuevos trenes por Córdoba. Hasta que concluyó la obra de un nuevo túnel, el AVE se vio obligado a circular por el medio de la ciudad, ofreciendo un espectáculo grotesco: el tren más rápido del mundo debía de circular a 10 kilómetros por hora protegido por los obsoletos pasos a nivel.

Vía antigua

La solución de emergencia que posiblemente se imponga en Zaragoza es la utilización del trazado que actualmente utilizan los trenes de Renfe. El problema es que estas vías soportan un volumen importante de tráfico, al margen de los trayectos de conexión entre Madrid, Barcelona y las ciudades intermedias. Ello impide que la infraestructura actual pueda reconvertirse, sin más, al ancho de vía internacional.

En medios técnicos se ha barajado la posibilidad de que en dicho trazado se mantuviera el ancho de Renfe y se utilizaran en el servicio trenes Talgo dotados con rodadura de ancho variable. El plan de emergencia también podría contemplar la posibilidad de incluir un tercer carril que permitiera la circulación indistinta con los dos anchos.

 

La línea avanza, los accesos a las ciudades continúan atascados

Durante los últimos meses han aparecido en la prensa local de Madrid distintas noticias que describían la situación de saturación que sufre la estación de Atocha. Incluso se ha informado de la contratación de unos llamados "empujadores" que ayudan a los viajeros a acomodarse en los trenes atestados a base de empujones. Atocha soporta un importantísimo tráfico de cercanías. Además, acoge a los viajeros del AVE Madrid-Sevilla y a los de los trenes del largo recorrido, cuyo destino es la costa de Levante y Andalucía. A estas alturas, el único plan conocido para evitar el colapso de esta terminal cuando se inaugure el AVE de Madrid a Lleida es la conversión a ancho internacional de cuatro de las ocho vías de ancho Renfe que aún subsisten. La empresa ferroviaria que preside Miguel Corsini se ha visto obligada a llevar a la estación de Chamartín (en el norte de Madrid) el punto de partida del nuevo servicio Altaria con destino en Alicante.

Los retrasos que acumulan las estaciones de Calatayud y Lleida son recuperables. En Calatayud la obra consiste en desplazar unos 400 metros la nueva terminal en relación a la situación de la estación actual de Renfe. El proyecto está ya en marcha.

En Lleida, la situación es algo más complicada. La actuación consiste en cambiar el ancho de las vías en varias de las plataformas actuales. Al parecer, el proyecto no es sencillo, pero además se ha visto complicado por la difícil relación que han mantenido el ayuntamiento de la ciudad y el Ministerio de Fomento hasta la reciente firma de un acuerdo de colaboración entre ambos. En términos generales, las obras de construcción de la línea, fuera de las ciudades, están razonablemente avanzadas. Existen, no obstante, algunas demoras en la construcción de un puente de tipología estructural emblemática diseñado por Javier Manterola y situado en Fuentes de Ebro.