EE UU sufre un desplome de la productividad hasta marzo
La productividad de Estados Unidos cayó un 1,2% durante el primer trimestre, lo que supone el mayor declive desde 1993 en el indicador que sirvió como pilar al crecimiento no inflacionario de los últimos años.
La productividad de los trabajadores estadounidenses sufrió un desplome del 1,2% en el primer trimestre del año. Se trata del primer declive del indicador desde 1995 y de la mayor caída desde el primer trimestre de 1993. Además, el dato fue mucho peor que la estimación inicial del Departamento de Trabajo (que era de un descenso del 0,1%) y contrasta con el aumento del 2% registrado en el último trimestre de 2000.
La caída estuvo provocada por la fuerte desaceleración del ritmo de crecimiento económico (el PIB aumentó sólo un 1,3% en el primer trimestre). Y las tablas reflejan un fuerte repunte del 6,3% en los costes laborales unitarios (el mayor aumento desde finales de 1990), que pueden poner en peligro el control de la inflación.
Estos datos resultan críticos para la Reserva Federal, que ha puesto en marcha una acelerada bajada de tipos para impulsar el ritmo de crecimiento y que añadirá más presión a los precios en los próximos meses.
Los aumentos de productividad son los que permitieron a EE UU crecer a ritmos del 4%, con una tasa de paro históricamente baja y sin repunte de la inflación durante los últimos años.
Pero si la productividad cae, las compañías se ven forzadas a trasladar los aumentos de salarios a los precios de sus productos y ello impulsa al alza la inflación.
El banquero central Alan Greenspan ha declarado reiteradamente que los aumentos de productividad de los últimos años han sido provocados por los avances tecnológicos y la supresión de barreras comerciales, y que seguramente mantendrán en el futuro (aunque también ha reconocido que podían ralentizarse por el menor crecimiento económico).
En cuanto a la inflación, el lunes dijo que no supone por ahora "un problema significativo" para EE UU. Una opinión que es compartida por la mayoría de los analistas, sobre todo si la tasa de paro sigue subiendo.
El banco central ha bajado los tipos de interés interbancarios en cinco ocasiones en lo que va de año, colocándolos en el 4%, y la mayoría de los analistas prevé un nuevo recorte en junio.
Y es que, a pesar del abaratamiento del crédito, la economía sigue mostrando signos de debilidad extrema: el Departamento de Comercio anunció ayer mismo que los pedidos a fábricas cayeron un 3% durante el mes de abril, debido sobre todo a las menores ventas de coches, aeronaves, ordenadores personales y productos electrónicos.
George Bush pierde popularidad
El índice de popularidad del presidente George Bush ha caído en ocho puntos durante los últimos dos meses (hasta el 55%), según un sondeo publicado ayer por The Washington Post y ABC News.
Uno de los principales motivos de descontento es el plan de reforma energética promovido por el presidente (un 58% de los sondeados están en contra).
Además, los ciudadanos están descontentos porque no ha cumplido su promesa de buscar políticas de consenso con los congresistas demócratas (un 68% dice que debería cambiar esto en el futuro).
Bush llegó a la Casa Blanca gracias a una polémica sentencia del Tribunal Supremo y consiguió menos votos que su oponente demócrata, Al Gore. Sin embargo se ha comportado hasta ahora como si hubiese ganado por abrumadora mayoría.
Una actitud que puede cambiar en el futuro, debido sobre todo a la toma de control del Senado por parte del Partido Demócrata tras la decisión de Jim Jeffords de abandonar el Partido Republicano.