ANDALUCÍA

El Grupo Lezama exporta sus escuelas de hostelería

Luis de Lezama, dueño del grupo hostelero que lleva su nombre, es un cura vasco que unido al cardenal Tarancón se curtió en el Madrid de los años franquistas. A esas alturas creó la primera Taberna del Alabardero como escuela de hostelería para sacar de la marginación a un grupo de adolescentes. Algunos de aquellos 16 chicos son hoy directivos de sus empresas.

Más de 28 años después, Luis de Lezama sigue reivindicando esta contribución social -"si no fuera cura, no estaría en esto"- y sostiene que el Grupo Lezama tiene más de escuela que de empresa, a pesar de que sus firmas facturarán este año unos 4.000 millones de pesetas (24 millones de euros).

El grupo, cuyas empresas emplean a 550 personas, cuenta con 20 establecimientos hosteleros en Madrid, Andalucía, País Vasco, Navarra y EE UU. Cuatro de ellos son pequeños hoteles con restaurante y el resto son restaurantes de marcas tan conocidas como Café de Oriente, Carmencita, Don Giovanni, la Casa del Salmón o Café Iruaritz.

Pero el grupo Lezama es también conocido en el sector por su faceta formativa, que se conjuga con la puramente empresarial en cada uno de sus establecimientos. En 1993 empezó a funcionar en Sevilla, con el apoyo de la caja El Monte y la propia Junta, el buque insignia de la firma, la Escuela de Hostelería Taberna del Alabardero. Más de 400 alumnos han pasado ya por sus fogones con un grado de inserción profesional que alcanza el 100%.

Restaurantes con hotel

El grupo, que también pretende crecer en el futuro en la modalidad de los hoteles-restaurante, tiene en el campo de la formación sus mayores aspiraciones de expansión. Este mismo año acaba de poner en marcha la Escuela de Hostelería de Madrid en colaboración con Icade. Esta alianza por tres años con Icade abre, en opinión de Lezama, un campo nuevo para los directivos que se quieran especializar en empresas hosteleras. Estos cursos empresariales aúnan las técnicas de la escuela de negocios Icade con profesores especializados en el sector del grupo Lezama, entre los que se encuentra, por ejemplo, el actual director del Hotel Palace, de Madrid. Además, su concepto de escuela de hostelería eminentemente práctica e intensiva en idiomas va a ser exportado al otro lado del Atlántico. El Gobierno de Costa Rica acaba de aprobar un proyecto de escuela desarrollado por Lezama.

El sacerdote Lezama, que acaba de promover el nacimiento de la Asociación Española de Escuelas de Hostelería (Aehos), de carácter privado, opina que las enseñanzas públicas ofrecen información, pero muy poca formación. Este, dice, es el secreto de sus cursos, que imparten expertos en el sector y que prestan especial atención a la parte práctica. También con la formación como razón de ser, el grupo acaba de poner en marcha la Fundación Iruaritz. Su misión la ve clara: dar trabajo y formación a los jóvenes y reinvertir todo "para disgusto de mi director financiero".

 

I+D para las pymes y cursos virtuales

La Escuela de Hostelería de Sevilla-Taberna del Alabardero vive un ejercicio marcado por las innovaciones. En noviembre se ponen en marcha los primeros cursos a través de Internet y en octubre empezará a dar servicios a otras pymes del sector el departamento de investigación y desarrollo de la escuela (Idehs).

Se trata, según sus promotores, del primer departamento de I+D aplicado al sector de la hostelería que existirá en España. Este centro se nutrirá de la estructura docente y de los propios alumnos de la escuela de hostelería.

Según Luis de Lezama, director de la escuela, este departamento nace ante la demanda de orientación profesional que llega al centro procedente de otras empresas del sector.

Juan Carlos Heras, director del departamento de I+D, explicó ayer en la presentación del proyecto que en el campo de la investigación se abordará un estudio sobre los hábitos alimenticios de los andaluces y otro sobre el potencial hostelero del río Guadalquivir.