Las empresas españolas invierten en formación la mitad que las europeas

El incremento del número de empresas que cuentan con planes de formación para sus empleados ha sido muy importante en los últimos años. Hoy es el 87%, mientras que en 1993 era el 27%, según un estudio de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Durante el año 2000, las empresas han dedicado el 1,35% de la masa salarial a formación de sus empleados. La mitad de lo que gastan en otros países europeos.

En 1993, fecha del que data el último estudio sobre formación para empleados, sólo el 27% de las empresas contaban con planes de formación. Siete años después, el 87% desarrollan actividades de formación, según una muestra realizada por la CEOE sobre el ejercicio del año 2000. Pese a ello, las empresas españolas gastan todavía la mitad que las de otros países europeos en formación.

El 72% de las compañías consideran los planes de formación como un aspecto más de su política o estrategia de empresa. De lo que se deduce que el mundo empresarial considera la formación como algo cada vez más importante. No en vano, el 66% de las empresas cuenta con un presupuesto específico para ello.

El coste que durante el año 2000 dedicaron las empresas a formación supuso el 1,35% de la masa salarial. A este porcentaje hay que añadir el 0,6% de cuota empresarial obligatoria de Seguridad Social que el Estado dispone para formación continuada. El gasto total va dirigido a financiar tanto programas organizados directamente por la empresa como externos, así como a formación de trabajadores en desempleo. El gasto directo por empleado que ha participado en actividades formativas es de 101.315 pesetas. Y el promedio entre todos los empleados de la muestra, hayan accedido o no a cursos, es de 58.490 pesetas. Según el estudio, las previsiones para este año, en cuanto al presupuesto dedicado a formación, es de incremento. La tercera parte de las empresas encuestadas reciben subvenciones de la Fundación para la Formación Continua (Forcem). Aunque la mayoría de las pymes cuentan con ayudas de los planes intersectoriales subvencionados. Además, el 9,5% de las empresas optan a subvenciones de otras entidades.

Aunque el presupuesto dedicado a formación ha experimentado un incremento considerable en las pequeñas y medianas empresas españolas, todavía está por debajo de los porcentajes que se registran en otros países europeos. En Francia se destinó en 1998 un promedio de 3,27% de la masa salarial a formación (casi el doble que en España). El mismo año, en el Reino Unido, el coste para el conjunto de empresas también fue el doble que en España. En Finlandia, el promedio es muy alto. En este país se dedicó en 1998 el 4% de la masa salarial para empresas de 10 o más trabajadores. Según el estudio, casi todos los empleados considera la formación como un medio de superación personal y de desarrollo profesional.