La exportación al área dólar crece un 57% menos por la crisis de EE UU

Los intercambios comerciales de España con el exterior registraron en febrero una fuerte desaceleración, que se tradujo en un crecimiento del déficit comercial de sólo el 4%, el mejor resultado desde octubre de 1998. La crisis de EE UU provocó un descenso del 57% en la tasa de aumento de las exportaciones fuera de la UE.

El Ministerio de Economía confirmaba ayer los resultados de la balanza comercial de España en febrero, avanzados el pasado día 5 en el Congreso por el secretario de Estado de Comercio, Juan Costa, y que muestran una importante desaceleración del déficit, que creció sólo un 4% (477.459 millones de pesetas), la tasa más baja en 28 meses.

Para que este resultado fuera posible se han conjugado esencialmente tres factores: la fuerte contracción de los flujos comerciales por el enfriamiento de la economía mundial y de la balanza interna española; la moderación de los precios energéticos, y la comparación con los datos muy negativos de los primeros meses de 2000.

Así, en el caso de las exportaciones, los datos de Aduanas reflejan cómo nuestras ventas al exterior ralentizaron su crecimiento interanual desde el 19,8% de enero hasta el 14,9% de febrero, alcanzando un valor de 1,823 billones de pesetas.

Esta contracción es aún más acusada en las exportaciones a los mercados de fuera de la UE, que aumentaron sólo un 14,9% frente al 34,7% de enero, es decir, 19,8 puntos y un 57% menos, que los responsables de la Secretaría de Estado de Comercio atribuyen casi exclusivamente a la crisis de EE UU, país en el que las ventas españolas cayeron un 7,1% en el último mes, pese a la debilidad del euro con el dólar.

Esta caída de la exportación a EE UU contrasta con los crecimientos en otros mercados extracomunitarios como Brasil (42,1%), México (23,6%), Japón (40,2%), China (39,4%) o el sureste asiático (18,8%). También se aceleran ligeramente las ventas a la UE, con subidas del 12,9% en Francia, del 24,9% en Bélgica, del 15,5% en Holanda, del 11,9% en Alemania, o del 15% en el Reino Unido.

Mejor la exportación

Los precios de las exportaciones registraron una subida interanual del 4,4%, similar a la de enero, por lo que deduciendo del crecimiento nominal el aumento de los precios, el avance real de las exportaciones quedó en el 10%, cinco puntos porcentuales menos que en enero.

En el caso de las importaciones, la ralentización es aún mayor, alcanzando un valor de 2,301 billones de pesetas, con un aumento del 12,5%, inferior en 2,4 puntos al de las exportaciones.

El aumento medio de los precios de la importación fue del 4,8% (con subidas del 9% para las compras energéticas y del 4,5% en las no energéticas), por lo que descontando el efecto de los precios, la subida real de las importaciones en febrero fue del 7,3%, la mitad que en enero.

Los sectores más dinámicos desde el punto de vista de la exportación fueron en el último mes las semimanufacturas y los automóviles, con crecimientos del 21,6% y 21%, respectivamente.

Estos mismos sectores registran también las mayores subidas en la importación, mientras que el modesto aumento del 14,1% en la factura energética refleja, por segundo mes consecutivo, la desaceleración del alza en los precios del petróleo.

Con los datos de febrero, el déficit comercial acumulado durante los dos primeros meses de 2001 se eleva a 969.016 millones de pesetas, un 7,1% más que en enero-febrero del año pasado, correspondiente a unos ingresos por exportación de 3,470 billones de pesetas (+17,2%), frente a unos pagos por importaciones de 4,439 billones con una subida del 14,8%.

Unos resultados que confirman, por un lado, la continuidad del proceso de desaceleración del desequilibrio comercial iniciado en el segundo trimestre de 2000, y, por otro, la pérdida de dinamismo en las importaciones, en coherencia con el comportamiento de otros indicadores de la demanda interna.

 

Superar los objetivos del plan de estabilidad

Aunque las múltiples incertidumbres que empañan el horizonte de este año, derivadas de la evolución de la economía estadounidense y su impacto sobre las economías de la UE y el crecimiento del comercio mundial, hacen que los responsables de Comercio sean cautos sobre los resultados del sector exterior a final de 2001, si es cierto que la opinión generalizada apuesta, con los datos actules, por una sensible mejoría respecto a las previsiones iniciales, que permitiría, incluso, superar los objetivos fijados en el plan de estabilidad.

En este contexto, y como adelantó Cinco Días el pasado martes, se confirma que la reforma del cuadro macroeconómico aprobado para este año, que está realizado el Ministerio de Economía, incluirá una revisión de la aportación negativa del sector exterior al PIB, que mejoraría sensiblemente el -0,4% previsto en los Presupuestos, sin descartar que dicha contribución sea finalmente nula o ligeramente positiva.

Los responsables de Comercio están firmemente convencidos de que "la tendencia de reducción del déficit comercial es clara", y que, salvo un imprevisto repunte de los precios del petróleo, la desaceleración económica tendrá un mayor impacto sobre las importaciones que en la exportación, por lo que las cifras absolutas de ambas variables debería ir reduciendo sus diferencias interanuales a lo largo del ejercicio, hasta el punto de que el saldo negativo final estaría, incluso, por debajo del 18% que marca el citado plan de estabilidad.