El riesgo interno en Argentina pesa más que la crisis turca

La crisis desatada en Turquía la pasada semana no tendrá efectos duraderos en los valores españoles más expuestos a Latinoamérica. Los expertos quitan hierro a las consecuencias de los problemas turcos en el resto de mercados emergentes y conceden mayor importancia a las dificultades internas de la economía Argentina.

Pasados los primeros efectos de la crisis financiera en Turquía, los analistas quitan hierro a sus consecuencias en el resto de mercados emergentes, América Latina entre ellos. Aunque en principio estas turbulencias han podido minar la confianza de los inversores en los mercados de alto riesgo, no parece que las consecuencias vayan a ser duraderas. El aislamiento relativo del mercado turco y la percepción de que las economías latinoamericanas se encuentran en una situación favorable, beneficiadas por las perspectivas de rebajas de tipos de interés en EE UU, hacen prever que el contagio será limitado.

"El efecto dominó que algunos esperaban no se ha producido. Primero, la crisis tendría que ser más grave, y, por otro lado, tendría que afectar a países más significativos", afirma Vicente González, analista de Ibersucurities.

Así, los expertos no ven a medio o largo plazo un impacto notable en las compañías españolas más expuestas al riesgo latinoamericano (la gran banca y Telefónica principalmente).

"Cuando hay turbulencias en Latinoamérica, los bancos más afectados son BSCH y BBVA, mientras que el más beneficiado es el Popular", indica González. La pasada semana, BSCH cedió el 6,35%; BBVA, el 4,63%, y Popular ganó el 1,75%.

Camino Hidalgo, de Eurosafei, afirma que una mayor aversión al riesgo se traducirá en un aumento de la prima de riesgo de estos valores, pero transitoria. Según Hidalgo, el impacto de fondo en bancos como BSCH o BBVA no será muy importante, si bien no se debe menospreciar.

Schroeder Salomon Smith Barney, por su parte, considera que Brasil y Argentina son los mercados más vulnerables a la crisis turca, mientras que México y Chile son más defensivos. "En cualquier caso, el impacto global será limitado", apunta.

Las casas de análisis conceden mayor importancia a la situación interna de Argentina. Entre los asuntos que más preocupan se encuentra la situación financiera, a lo que se han unido recientes problemas políticos.

A pesar de que las expecta-tivas de crecimiento son "moderadamente optimistas", según Franklin Templeton, todavía hay factores de riesgo. Ayer, un informe de la Fundación Capital, instituto de investigación, indicó que el Gobierno argentino tendrá dificultades para cumplir el objetivo de déficit fiscal en el primer trimestre. En caso de incumplirse, Argentina deberá informar al FMI, lo que tendrá un efecto negativo en el sentimiento de los inversores.