La empresa española soporta mayor carga fiscal que la media europea

La presión fiscal que soportan las empresas españolas está por encima de la media europea. Según destaca un informe elaborado por KPMG, esta diferencia va en aumento. Mientras para 2001 el gravamen aplicado a las empresas en la UE bajó 1,5 puntos, situándose en el 33,75%, en España se mantiene sin cambios en el 35%.

Una empresa domiciliada en Irlanda debe pagar a la Hacienda de su país el 24% de los beneficios obtenidos en el pasado ejercicio. La misma empresa, pero en España, deberá ingresar en las arcas del Estado español el 35%. Y si estuviera en Italia, esta compañía tributaría al 41,25%.

Pero tanto en Irlanda como en Italia, los Gobiernos han apostado por rebajar el tipo de gravamen del impuesto que recae sobre el beneficio empresarial.

Desde enero de 2001, Irlanda aplicará un 20%, en tanto que Italia ha optado por situarlo en el 40,25%. No son los únicos países de la UE que han optado por suavizar la carga fiscal que soportan las empresas.

También se han sumado a las rebajas Dinamarca (del 32% ha pasado al 30%), Francia (del 36,66 al 35,33%) y Alemania que ha unificado sus dos tipos, del 51,63% y del 42,8%, en el 39,36%. No así España, donde las empresas deberán esperar a que llegue la reforma del impuesto sobre sociedades y la consiguiente y anunciada rebaja en el tipo de gravamen, aún sin determinar. Mientras tanto, las empresas españolas que facturen más de tres millones de euros (499.158.000 pesetas) tributará al 35%. Las sociedades españolas con una cifra de negocios por debajo de este límite tributan al 30% sobre los 15 primeros millones de pesetas (90.000 euros) y el resto, al 35%.

Según un informe, elaborado por la firma de servicios profesionales KPMG, el tipo del 35% que se aplica en España supera la media europea que es del 33,75% para este año y sobrepasa, en algo más de dos puntos, el tipo medio del 32,96% de los países miembros de la OCDE.

Durante el pasado ejercicio, los diferentes tipos de gravamen de los países de la UE arrojaron una media del 35,29%. Por lo que bien podía afirmarse que las empresas españolas no estaban en peor situación que en otros territorios de su entorno. Sin embargo, las recientes medidas fiscales adoptadas por algunos Gobiernos europeos ha hecho que la media baje un 1,5% respecto al año anterior. Esta menor presión de la zona euro acerca el gravamen al aplicado en los países de la OCDE.

Fiscalidad de la OCDE

Según el estudio realizado por la división legal y fiscal de KPMG, los países miembros de la OCDE presentan un tipo medio del 32,96%. Algo menos que en Europa y dos puntos por debajo de España.

Sobre una base de datos de 58 Estados de la OCDE, Asia Pacífico y Latinoamérica, el estudio de KPMG revela que la diferencia entre los países desarrollados y los de menor progreso económico tiende a reducirse en lo que al impuesto sobre sociedades se refiere.

Los países de la OCDE han rebajado su carga fiscal en un punto, al tiempo que en las naciones comparativamente menos desarrolladas de Asia Pacífico y Latinoamérica se ha incrementado en ambos casos en algo más de 0,2 puntos. Chile, Hong Kong y Hungría son los territorios que, según el estudio, aplican una menor carga fiscal a las empresas en ellos situados, con un 15%, 16% y 18%, respectivamente.