La inversión inmobiliaria crece un 34%, hasta 328.000 millones
La inversión inmobiliaria alcanzó en 2000 un importe de 328.000 millones de pesetas entre oficinas, centros comerciales e industrial, un 34% más que en 1999, según estimaciones de la consultora inmobiliaria internacional Jones Lang LaSalle.
La cifra incluye la compra de inmuebles llave en mano, pero no recoge las compras de suelo, que podrían suponer una cifra adicional de 110.000 millones de pesetas.
El mercado de oficinas representó el 61% de la inversión total en España en el mercado inmobiliario, situándose en 201.000 millones de pesetas, un 14,5% más que el año 1999.
En Madrid y Barcelona, en principio los mercados más activos y donde se realizan la mayor parte de las operaciones, la demanda ha actuado de forma diferente. En concreto, en Madrid se han firmado, según Jones Lang LaSalle, operaciones por un total de 153.600 millones de pesetas, mientras que en Barcelona no han llegado a los 46.000 millones.
En el mercado de centros comerciales, la actividad en 2000 fue muy superior a la del año anterior. Prueba de ello son los más de 110.000 millones de pesetas de inversión registrados frente a los 42.000 millones del año anterior. La inversión en centros comerciales representa el 34% del total invertido el año pasado.
Edificios industriales
El crecimiento de la inversión en oficinas y comercial contrasta con el pequeño nivel alcanzado por las inversiones en edificios industriales, que no consigue despegar debido a la absoluta escasez de activos interesantes para los inversores, especialmente naves industriales de buena calidad.
Los inversores continúan, en cualquier caso, muy interesados en el mercado nacional, si bien, según Jones Lang LaSalle, durante el año 2000 han pasado de ser receptivos a estudiar cualquier opción disponible a terminar en los últimos meses del año por buscar más seguridad reflejada en la calidad de los contratos y en la calidad y ubicación de los edificios.
Todos los inmuebles son interesantes para los inversores siempre que cumplan estos requisitos de seguridad y calidad, si bien es cierto que las exigencias varían dependiendo del segmento del mercado (oficinas, centros comerciales o industrial) y de la ciudad.