Balanza comercial
El comercio exterior de España Ampliar foto

España eleva su cuota exportadora mundial al 1,8% en 2016

El déficit comercial baja un 22,4% y se sitúa en 18.754 millones, el segundo dato más bajo de la serie iniciada en 1997

El auge del proteccionismo, los desequilibrios en los emergentes, el estancamiento en la zona euro, la depreciación de algunas monedas y la apuesta de China por impulsar el mercado interior frente al exterior han provocado un deterioro sin precedentes de los intercambios comerciales en el mundo. El pasado ejercicio, tal y como apuntó la Organización Mundial de Comercio (OMC), fue el primero desde 2001 en el que el crecimiento del comercio mundial se situó por debajo del PIB mundial.

De esa tormenta se ha librado España, cuyas exportaciones de bienes se situaron el pasado ejercicio rozando los 255.000 millones de euros, lo que supone el máximo histórico de la serie iniciada en 1997. Las ventas registraron un crecimiento anual del 1,7%, el mismo porcentaje en el que creció el comercio mundial el pasado ejercicio. Los datos de la Secretaria de Estado de Comercio revelan que las exportaciones españolas fueron las que más crecieron entre los grandes países de la zona euro. Las alemanas solo lo hicieron un 1,2% y las italianas un 1,1%, mientras que las francesas y británicas retrocedieron frente a lo logrado en 2015.

Caída del 5,5% de las exportaciones a América, lastradas por Brasil, México y EEUU

La cuota exportadora mundial, que mide la participación de las ventas al exterior españolas respecto a todo el mundo, crece y se situa en el 1,8% del total, lo que supone el nivel más alto de la serie histórica desde 2009. Ese es el porcentaje registrado en los tres primeros trimestres si se compara con las estadísticas mundiales de la Organización Mundial de Comercio. Entre octubre y diciembre, las exportaciones españolas se incrementaron un 3,2%, muy por encima del comercio mundial, lo que apunta a que se mantendría ese mismo porcentaje para el conjunto del año.

El récord exportador se ha visto acompañado de una caída anual del 0,4% en las importaciones, como consecuencia del desplome del precio del petróleo. El barril de Brent, de referencia en Europa, cotizó a una media de 40,8 euros el pasado ejercicio, cuando un año antes lo había hecho en 48,3 euros. En 2015, las importaciones de petróleo y derivados fueron de 29.035 millones de euros; un año después bajaron hasta los 22.517 millones. Una diferencia de 6.500 millones de euros que en condiciones similares de consumo apuntan a que una subida o bajada del precio de barril de Brent representa un coste o ahorro de 870 millones de euros en importaciones. El efecto combinado de más ventas y menos compras ha producido un descenso del 22,4% del déficit comercial (diferencia negativa entre exportaciones e importaciones), que se ha situado en 18.753 millones de euros, lo que supone el segundo nivel más bajo desde 1997.

Un efecto que, sin embargo, puede ser coyuntural. Durante la presentación de los resultados de la balanza comercial, la secretaria de Estado de Comercio, María Luisa Poncela, vaticinó que no será así, ya que auguró que el barril de Brent, de referencia en Europa, se mantendrá en el actual entorno de los 55 dólares (52 euros al cambio actual). Sin embargo, ese nivel de precios solo surgió a partir de diciembre, ya que la media se situó en 40,8 euros. Si el barril se estabiliza en torno a los 52 euros, el coste en términos de importaciones sería superior a los 9.500 millones de euros.

870 millones de euros es el sobrecoste / ahorro para España por cada euro que se encarece/abarata el barril de petróleo.

Refugio en la UE

El dato de cierre de 2016 confirma la tendencia de apuesta por los mercados europeos frente a los emergentes. Las exportaciones a la Unión Europea crecieron un 4,1%, más del doble que la media, y sumaron el 66,3% de las exportaciones españolas. Por mercados, todos registran un comportamiento positivo, excepto Francia, el principal comprador de bienes de España. En 2016, las ventas de bienes cayeron un 0,5% y se situaron en 38.500 millones de euros, lo que representa un 15,1% del total. Las exportaciones crecieron con fuerza en el resto de socios, especialmente en Italia, con un alza del 8,7%, y Alemania, con una subida del 6,1%. Ambas absorben el 8% y el 11,3% del total de ventas al exterior de España.

Esos buenos datos contrastan con los registrados en América, Asia y África, en los que las estrecheces presupuestarias y los desequilibrios económicos han pesado más que la depreciación del euro frente al resto de divisas, lo que abarata las exportaciones a esas naciones. Las ventas de bienes a América cayeron un 5,5%, lastradas por el ajuste en Brasil (-17,8% anual), México (-3,9%) y EE UU (-0,7%). Las dirigidas a África retrocedieron un 0,4% por el desplome de ventas a Argelia, Suráfrica y Nigeria. Por su parte, las ventas a Asia reflejan un fuerte crecimiento a China (13,4%) y fuertes caídas en las ventas a países del Golfo, como Arabia Saudí.

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