Finanzas públicas
Ejecución presupuestaria hasta mayo

La caída de recaudación pone en jaque el objetivo de déficit

Hacienda estimó que la recaudación aumentaría un 6% este año y cae un 2,8% hasta mayo

El déficit primario alcanza ya los 11.636 millones, un 19% más que el ejercicio anterior

El Gobierno de España se ha comprometido con Bruselas a reducir el déficit público del 5% del PIB registrado en 2015 al 3,6%. Sin embargo, los datos de ejecución presupuestaria que va publicando Hacienda generan muchas dudas sobre la posibilidad de cumplir con el objetivo de estabilidad. El departamento de Cristóbal Montoro ha publicado hoy que el déficit del Estado hasta mayo se situó en el 2,08% del PIB, prácticamente el mismo nivel que el ejercicio anterior. Así, en los primeros cinco meses del año, el Estado ha sido incapaz de reducir sus números rojos.

De hecho, el déficit primario –que no tiene en cuenta los intereses de la deuda– alcanzó los 11.636 millones en mayo, un 19,4% más. Se trata de un deterioro notable de la salud de las finanzas públicas.

La menor carga de los intereses ha contribuido a que el gasto público en este período se redujera un 7,5%. El principal problema es que la recaudación va peor de los previsto. Los ingresos tributarios en los primeros cinco meses del año cayeron un 2,8%. Las previsiones para todo el año apuntaban a un aumento de la recaudación del 6,3%. Parece complicado que la tendencia cambie tanto en la segunda parte del año para que finalmente se cumplan las estimaciones del Gobierno. La recaudación de todas las figuras tributarias se comporta peor de lo esperado.

Entre enero y mayo, el IRPF aportó a las arcas públicas 28.943 millones, un 4,1% menos. Esta evolución desvanece la previsión presupuestaria del Gobierno que esperaba que la recaudación por IRPF alcanzara los 75.432 millones a lo largo del año, un 4,2% más que el año anterior. El descenso se debe a la entrada en vigor de la segunda fase de la rebaja del IRPF, cuyo coste se estima en algo más de 2.000 millones. Aun así, las estimaciones presupuestarias del Gobierno incluyen el efecto de la reforma tributaria.

El principal impuesto indirecto, el IVA, sí que está aportando más recursos gracias al aumento del consumo interno. El Estado recaudó 28.695 millones por IVA, un 3,4% más que en el mismo período el año anterior. La previsión el Gobierno para todo el año apunta a un aumento del 4,6%. Un incremento muy exigente.

La reforma fiscal también tiene un reflejo en el impuesto sobre sociedades. Los datos de la Agencia Tributaria muestran que los ingresos hasta mayo se mantuvieron en una tasa negativa de 537 millones, lo que significa que las devoluciones fueron superiores a los pagos. En mayo del año pasado, la recaudación ya alcanzaba los 1.800 millones. Este deterioro se explica principalmente por la reducción de los pagos fraccionados. El efecto de la rebaja del tipo nominal, que pasó este año del 28% al 25% es menor. El Gobierno había estimado que el impuesto sobre sociedades aportaría este ejercicio 24.868 millones, un 20% más que el año anterior. Resulta improbable que la situación mejore tanto en lo que queda de año hasta el punto de cumplir las estimaciones.

Hacienda también publicó los datos de ejecución agregada de la Administración central, la Seguridad Social y las comunidades autónomas hasta abril. Las tres administraciones acumularon un déficit público del 1,24% del PIB frente al 1,08% del mismo período el año anterior. También estos datos son negativos y reflejan que la posibilidad de incumplir el objetivo de déficit público este año aumenta.