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Los planes de Apple para revolucionar la cámara del iPhone 18 Pro se complican

Todo tiene que ver con la incorporación de nuevo talento a la compañía desde la empresa que desarrolla la aplicación de fotografía Halide.

Cámara del iPhone 17 ProApple

La compañía Apple llevaba tiempo trabajando en una de las evoluciones más ambiciosas de la cámara del iPhone: su plan es dar un salto definitivo hacia un uso más profesional, con controles avanzados y una experiencia de software a la altura del hardware que la compañía lleva años perfeccionando. Sin embargo, este avance se ha visto enturbiado por una disputa legal que amenaza con ralentizar o, al menos, complicar el camino.

Hay que recordar al respecto que Apple mantuvo conversaciones en 2025 para adquirir Lux Optics, el estudio responsable de Halide, una de las aplicaciones de cámara más respetadas en el ecosistema iOS. Este software se ha ganado la confianza de fotógrafos exigentes gracias a su enfoque en controles manuales, captura RAW y una filosofía que busca exprimir al máximo las capacidades reales del iPhone. La operación no llegó a cerrarse, pero dejó claro el interés de Apple por integrar ese saber hacer directamente en su aplicación de Cámara.

Y, lo cierto, es que el interés de Apple por Halide tiene mucho sentido: la app ofrece herramientas que muchos usuarios llevan años pidiendo de forma nativa en el iPhone -control preciso de exposición, enfoque manual real, gestión avanzada del color y una interfaz pensada para quienes saben lo que están haciendo-. Incorporar esa filosofía al sistema sería un paso lógico para acompañar mejoras de hardware como sensores más grandes o aperturas variables.

Cámara trasera del iPhone 17 Pro de color naranja

Cambio de paso para los iPhone

Teniendo en cuenta que todo el avance apunta al iPhone 18 Pro. Apple considera que sus próximos sensores y ópticas estarán cada vez más cerca de los estándares de cámaras profesionales en determinadas funciones avanzadas. El problema real para la firma de Cupertino no está tanto en el hardware como en el software: la app de Cámara del iPhone sigue ofreciendo, en esencia, controles básicos… muy por debajo de lo que ya permiten soluciones de terceros como Halide.

El caso es que las negociaciones con Lux Optics se prolongaron durante el verano de 2025 y finalizaron en septiembre sin acuerdo. Los dos fundadores, Ben Sandofsky y Sebastiaan de With, entendieron que podían aumentar el valor de la empresa con futuras actualizaciones antes de venderla. Y lo cierto es que, hasta aquí, hablamos de un movimiento habitual en el sector tecnológico… pero se ha producido un giro en el panorama.

En diciembre de 2025, Sandofsky despidió a With de Lux Optics alegando irregularidades financieras. Poco después, en enero de 2026, este último anunció su incorporación al equipo de diseño de Apple, un fichaje que en su momento se interpretó como una simple captación de talento… algo en lo que no compartían algunos: y un claro ejemplo de esto es que Sandofsky presentó una demanda ante un tribunal de California.

La denuncia sostiene que aparte de las irregularidades financieras, este al incorporarse a Apple, se llevó material confidencial y código fuente relacionado con futuros desarrollos de Lux Optics. El equipo legal del acusado niega todas las acusaciones, y califica la demanda de represalia, asegurando que no se transfirió ninguna propiedad intelectual a Apple. Eso sí, la firma de la manzana mordida no figura como demandada ni ha sido acusada de mala praxis.

Una situación bastante incómoda

Este conflicto coloca a Apple en una posición poco satisfactoria. Aunque no está implicada legalmente, su estrategia para mejorar la cámara del iPhone queda inevitablemente asociada a un caso judicial que sigue abierto. Para una empresa que cuida al extremo su imagen y sus procesos internos, no es el escenario ideal.

Cámara trasera de un iPhone de Apple

Desde el punto de vista del producto, el impacto inmediato para los usuarios es inexistente. No hay cambios anunciados ni funciones canceladas. Sin embargo, a nivel interno, la situación complica la hoja de ruta de la cámara del iPhone. Integrar ideas inspiradas en Halide o desarrollar nuevas funciones avanzadas puede requerir ahora más cautela, revisiones legales y una separación muy clara entre talento y tecnología.

Sea como fuere, Apple sigue teniendo claro su objetivo: llevar la fotografía móvil un paso más allá. La incógnita ahora es si este conflicto acabará siendo solo una nota a pie de página o si marcará el ritmo al que veremos ese ansiado salto profesional en la cámara del iPhone.

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