Google Fotos se pone serio con los selfies gracias a una nueva y útil función
Esta nueva opción lanzada por la firma de Mountain View es sencilla de utilizar y permite mejorar las tomas que se realizan con la cámara frontal.


La aplicación Google Fotos lleva años consolidándose como algo más que un simple lugar donde visualizar imágenes. La app de la que hablamos ha evolucionado mucho gracias a la integración de herramientas cada vez más útiles y efectivas. Ahora da un paso más en esa dirección con una nueva función llamada Touch up y pensada para uno de los usos más habituales del móvil: los selfies.
La compañía de Mountain View con este avance ofrece nuevas opciones de retoque facial que buscan mejorar pequeños detalles sin alterar la esencia de la imagen, una evolución lógica dentro del editor integrado de la app.
Lo que gana Google Fotos
Hasta ahora, Google Fotos ya permitía ajustes clásicos como brillo, contraste o saturación, además de funciones más llamativas -como Magic Eraser para eliminar objetos no deseados-. Con esta actualización, se busca que los rostros puedan mejorarse de forma muy precisa. La idea no es transformar la cara, sino ofrecer retoques rápidos que ayuden a que una foto refleje mejor cómo nos sentíamos en ese momento.

El nuevo apartado de Touch up dentro del editor de Google Fotos permite seleccionar un rostro y aplicar diferentes ajustes. Entre las opciones disponibles se encuentran suavizar la textura de la piel; eliminar pequeñas imperfecciones; aclarar la zona de las ojeras; dar más brillo a los ojos; o blanquear ligeramente los dientes. Todos estos cambios se controlan mediante un regulador de intensidad, lo que permite ajustar el resultado para que siga siendo natural.
Uno de los puntos más interesantes es que estos retoques se aplican de forma individual en fotografías de grupo. El sistema detecta cada cara por separado, de modo que se puede ajustar solo a una persona sin que el resto se vea afectado. Esto resulta especialmente útil en imágenes improvisadas con amigos o familia, donde cada uno puede necesitar un pequeño ajuste distinto.
Opciones que son importantes conocer
Es importante indicar que Google insiste en el carácter sutil de estas mejoras que se combinan con inteligencia artificial. La compañía ha recalcado que el objetivo es refinar, no transformar, algo que se nota en el diseño de la herramienta y en la importancia que se da al control manual de la intensidad. Cada usuario decide hasta dónde quiere llegar, evitando resultados artificiosos si así lo desea.
Es importante indicar que estas nuevas herramientas de retoque facial llegan de forma gradual a dispositivos con Android 9 o superior y al menos 4 GB de memoria RAM. No es un requisito especialmente alto, lo que abre la puerta a una adopción bastante amplia y refuerza la sensación de que gran parte del procesamiento se apoya en la nube, algo habitual en los últimos movimientos de Google. Al trasladar gran parte del procesamiento a la nube, se reduce la dependencia del hardware más reciente. Esto encaja con la tendencia de ofrecer más años de soporte de software y alargar la vida útil de los móviles, algo especialmente relevante en un contexto de preocupación por la sostenibilidad tecnológica.

Como contrapartida, vuelve a aparecer el debate sobre la privacidad. Enviar datos a servidores externos siempre genera dudas, pero Google Fotos ya funciona desde hace tiempo como un servicio basado en la nube. Para muchos usuarios, la posibilidad de no tener que cambiar de terminal con tanta frecuencia compensa ese intercambio, siempre que se mantengan las garantías habituales de la plataforma.
Con esta nueva herramienta, Google Fotos se posiciona como una opción de lo más recomendable en el apartado del retoque facial, pero sin obligar al usuario a salir de su galería habitual. Todo se ejecuta desde la misma app, con pocas acciones y sin procesos complicados, un paso de lo más interesante de la firma de Mountain View y bien medido en la evolución de la aplicación.