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Cómo saber si tus datos están expuestos en la Dark Web de forma sencilla y gratis

Tener claro esto evita problemas de seguridad y privacidad, ya que los ciberdelincuentes pueden acceder a tu información si esta ha sido publicada.

¿Te has parado a pensar alguna vez si tu dirección de correo electrónico, esa que creaste en el instituto, o tu número de teléfono personal están flotando en algún rincón turbio de internet sin que tú tengas la menor idea? Es una inquietud común y, lamentablemente, justificada. La buena noticia -o al menos la parte menos mala de esta historia- es que Google ha decidido democratizar la ciberseguridad.

La compañía de Mountain View ha lanzado una funcionalidad que permite rastrear tus filtraciones de información personal de forma totalmente gratuita, un servicio que hasta hace poco estaba reservado para los usuarios de pago. Sin embargo, como suele ocurrir cuando hablamos de las grandes corporaciones tecnológicas, este regalo viene con letra pequeña y un debate sobre la privacidad que merece la pena analizar.

Qué es exactamente la Dark Web

Antes de sumergirnos en cómo funciona esta herramienta, es fundamental entender el terreno que pisamos. A menudo se confunden términos, por lo que conviene aclarar el concepto. La Dark Web es una parte de internet que no está indexada por los motores de búsqueda convencionales como Google o Bing -y a la que solo se puede acceder mediante navegadores especializados, como Tor-.

Imagina internet como un iceberg: la punta visible es la web que usamos a diario; la parte sumergida es la Deep Web (donde están tus datos bancarios, intranets corporativas, archivos médicos protegidos). Y, en lo más profundo y oscuro de esa parte sumergida, reside la Dark Web. Es en este estrato donde el anonimato es la norma, lo que lo convierte en un mercado propicio para actividades ilícitas, incluida la compraventa de bases de datos robadas con credenciales de usuarios.

De un servicio exclusivo a defensa para todos

Hasta hace poco, la capacidad de realizar un monitoreo constante sobre nuestra identidad digital era una característica exclusiva de los suscriptores de Google One, el servicio de almacenamiento y ventajas premium de la compañía. No obstante, en un movimiento estratégico, Google ha liberado su Informe de la web oscura para cualquier usuario que posea una cuenta estándar de la compañía (vamos, con tener una cuenta de Gmail es suficiente). Esto significa que ahora puedes jugar a ser detective digital y averiguar si tus credenciales están expuestas sin necesidad de pagar una suscripción mensual.

El funcionamiento de esta herramienta se basa en el escaneo proactivo. Google rastrea los vertederos de información conocidos y los foros frecuentados por ciberdelincuentes en busca de coincidencias con la información que tú le proporciones. Si te preocupa que un doble malintencionado esté suplantando tu identidad o que la contraseña de tu cuenta de correo de 2012 esté circulando por foros de villanos digitales, este es el lugar indicado para comprobarlo. El objetivo es confirmar si tus datos están en la Dark Web y, de ser así, tomar medidas inmediatas.

Cómo activar el rastreador de Google

Configurar este vigilante virtual es más rápido que prepararse un café por la mañana. A diferencia de otros sistemas complejos, Google ha integrado esto directamente en tu panel de control habitual. Para empezar, debes dirigirte a la configuración de tu Cuenta de Google. Puedes acceder a ella pulsando sobre tu foto de perfil en cualquier servicio de la compañía, como Gmail, y seleccionando la opción para gestionar tu cuenta, o bien ir directamente a la página de seguridad de Google.

Opciones de seguridad que ofrecer Google

Una vez dentro del panel, busca la pestaña denominada Seguridad en la columna lateral izquierda. Al desplazarte hacia abajo en esta sección, encontrarás el apartado titulado Informe de la web oscura (si no lo ves, es que no se ha activado en tu cuenta, por lo que deberás tener un poco de paciencia). Allí verás un botón para iniciar el análisis. El sistema te invitará a comenzar monitorizando tu dirección de correo principal. Al pulsarlo, se desplegará un menú donde podrás seleccionar qué tipos de información deseas que Google vigile. Las opciones son variadas e incluyen tu nombre completo, dirección postal, número de teléfono, correos electrónicos adicionales, nombres de usuario y contraseñas.

Para finalizar la configuración, deberás completar tu perfil de monitorización. Si decides añadir correos electrónicos secundarios o números de teléfono extra, el sistema te enviará un código de validación para confirmar que esos datos te pertenecen realmente. Tras guardar tus preferencias, Google realizará un escaneo automático y te presentará un resumen de los hallazgos casi al instante. Desde ese panel de resultados, podrás revisar qué información ha sido comprometida y recibirás sugerencias sobre cómo actuar: desde cambiar contraseñas hasta activar la autenticación en dos pasos para crear una barrera más resistente ante posibles ataques.

La paradoja de la privacidad: ¿Quién vigila al vigilante?

Existe una advertencia necesaria: aunque la herramienta es ahora gratuita y accesible, no todo el mundo se siente cómodo entregando aún más información personal al gigante digital por excelencia, especialmente bajo la bandera de la seguridad. Algunos expertos ven en esto una paradoja irónica: para saber si nuestros datos están seguros, debemos entregárselos a la misma empresa que vive de recopilarlos. Es el modelo de negocio del te doy con una mano y te quito con la otra que caracteriza a las grandes tecnológicas (Google, Apple, Meta, Amazon).

Para la gran mayoría de usuarios cuyo mundo digital ya está delimitado por las plataformas convencionales, esta propuesta de Google ofrece una defensa práctica y eficaz contra los peligros reales que acechan en la red. Lo cierto es que es preferible ser consciente de una filtración gracias a una corporación que vivir en la ignorancia y sufrir la ira de un ciberdelincuente. Existe un camino intermedio para quienes desean protección suficiente esquivando las autopistas de información patrulladas por los incansables recolectores de datos, pero requiere un nivel de conocimientos técnicos superior.

Internet

La seguridad en la era de la información

Lo que ha hecho Google marca un cambio importante en la industria: las herramientas potentes de seguridad digital están ahora al alcance de cualquiera, no solo de quienes pueden pagar un extra. Esto conlleva preguntas filosóficas sobre la confianza y la privacidad, pero al final del día, saber si tus datos están en la Dark Web es el primer paso vital para mantener tu integridad online. Ya sea que permitas que Google haga el trabajo pesado o prefieras buscar alternativas independientes, mantenerse alerta y proactivo es el truco definitivo y gratuito para proteger tu vida digital -y, por extensión, tu vida real-.

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