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Apple redoblará la apuesta por el MacBook Neo con nuevos acabados debido a su éxito

Los excelentes resultados en el mercado de esta gama de portátiles de la firma de Cupertino hacen que la marca tenga claro que mejorarla es un acierto.

Colores del portátil MacBook Neo de AppleIván Martín Barbero

El éxito del MacBook Neo está empujando a Apple a ir un paso más allá con su portátil de entrada. Según se ha conocido, la demanda es tan alta que la compañía se ha visto obligada a replantear el equilibrio entre costes, producción y atractivo del portátil. Por este motivo, la firma de Cupertino ya tiene sobre la mesa aparece una idea muy de la casa: introducir nuevos acabados para mantener el interés del público.

Es importante indicar que, a día de hoy, el MacBook Neo se vende en cuatro acabados: Citrus, Blush, Indigo y Silver. Y de lo que hablamos es que la compañía estaría valorando ampliarlos como forma de sostener el atractivo por un equipo que, quizá, en su siguiente generación tenga un ligero aumento de precio. Por ahora, no hay confirmación de los nuevos acabados -y tampoco se mencionan nombres concretos de posibles nuevos colores-. Lo único claro es que Apple no parece haber tomado una decisión definitiva todavía.

Lo que llevaría a Apple a tomar esta decisión

El motivo de fondo no sería exclusivamente estético, sino que habría cierto grado industrial. Tras comprobar que la demanda del MacBook Neo superó las expectativas iniciales, Apple habría indicado a sus proveedores que preparen capacidad para 10 millones de unidades (frente a un objetivo inicial de 5 o 6). Y esa aceleración ya se deja notar… incluso en la experiencia de compra: los plazos de envío que aparecen en la web de Apple se sitúan en torno a dos o tres semanas en Estados Unidos y en muchos otros países.

Pantalla del MacBook Neo

En paralelo, la cadena de montaje está trabajando a contrarreloj. Se indica en la fuente de la información que Quanta y Foxconn estarían compitiendo por servir pedidos con rapidez desde fábricas en Vietnam y China, intentando dar salida al volumen adicional que Apple persigue. Es importante indicar algo: duplicar el objetivo de producción no consiste solo en apretar un botón, hay mucho más: como, por ejemplo, asegurarse de que cada componente crítico llega a tiempo y en cantidad suficiente… Cuando un producto se convierte en un superventas de golpe, el cuello de botella suele aparecer en el lugar menos oportuno.

El componente que es la clave de todo

Hablamos de nada más y nada menos que el procesador. Para cumplir ese nuevo objetivo de unidades, Apple necesitaría una nueva tanda de A18 Pro fabricados por TSMC. El MacBook Neo utiliza el mismo sistema que el iPhone 16 Pro, y se cree que la compañía de la manzana mordida habría agotado rápidamente el inventario disponible al cubrir los primeros pedidos del portátil. Además, la tirada original se fabricó con el proceso N3E de TSMC hace al menos dos años, y que ahora el problema es que no habría capacidad sobrante para asignar al nuevo hardware -en parte porque los clientes de IA están absorbiendo gran parte de la producción disponible-.

Y todavía hay un giro más en la historia: el primer lote de A18 Pro utilizado en el MacBook Neo no eran chips perfectos, sino unidades binned (es decir, versiones con defectos menores que, en lugar de desecharse, se habrían reaprovechado desactivando uno de los seis núcleos de la GPU). Esto permitía a Apple montar el portátil con SoC que, de otro modo, no se habrían usado tal cual en el iPhone. El punto crítico es que una nueva producción implicaría el uso de componentes de primera línea en lugar de esas unidades con pequeñas imperfecciones, lo que elevaría el coste por unidad. ¿Estamos ante un posible MacBook Neo Pro?

Teclado del MacBook Neo

La memoria, otro factor a tener en cuenta

A ese aumento se suma otro factor: la memoria. Los precios de la DRAM han subido con fuerza desde que el MacBook Neo salió a la venta, de nuevo impulsados por el despliegue de centros de datos orientados a IA. Esto significa que el bill of materials (la suma del coste de componentes) para fabricar el portátil se encarecería todavía más… reduciendo el potencial margen de beneficios justo cuando Apple quiere fabricar muchas más unidades.

Con este escenario, la compañía se movería entre dos necesidades: mantener el tirón del MacBook Neo en el mercado -con los nuevos acabados- y no dejar que el aumento de costes lo descuadre todo (algo complicado de lograr si no hay un aumento de precio, por ligero que este sea). De momento, no hay pistas claras, pero si este portátil está funcionando tan bien, Apple seguro que intentará aprovechar el momento para presionar en el mercado.

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