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Parece algo irremediable: las Apple Vision Pro están cerca de ser historia

Todo apunta a que, aquellos a los que les interesaba este dispositivo y su tecnología, tendrán que despedirse de él en no mucho tiempo.

Gafas Apple Vision Pro de realidad aumentada

Apenas han transcurrido dos años desde que el mundo tecnológico contuvo el aliento ante la presentación de una nueva categoría de producto en Cupertino. Sin embargo, todo parece indicar que los días de las Apple Vision Pro están contados, al menos tal y como se conoce actualmente.

Nuevos datos recientes provenientes directamente de la cadena de suministro sugieren que Apple podría haber comenzado a detener la maquinaria de producción de su visor de realidad mixta más premium. Este movimiento, lejos de ser una simple pausa logística, podría interpretarse como el cierre de un capítulo y el inicio de un cambio estratégico radical hacia lo que vendrá después.

Una decisión dolorosa… pero esperada

La señal más evidente y simbólica de este cambio de rumbo se produjo en el entorno digital de la compañía. En 2024, Apple lanzó un vídeo introductorio titulado Hello Apple Vision Pro, una pieza audiovisual diseñada para dar la bienvenida a la era de la computación espacial. Curiosamente, este vídeo fue eliminado del canal oficial de YouTube de la empresa pocos meses después. Los analistas interpretaron esta desaparición digital como una respuesta tácita a dos problemas fundamentales: la ausencia inicial de las prometidas funciones de Apple Intelligence y, lo que es más preocupante, un desplome significativo en las ventas del dispositivo.

El mercado no ha respondido con el entusiasmo que se esperaba en los despachos del Apple Park. Incluso en el sector empresarial, donde el precio suele ser una barrera menos infranqueable, el visor premium de la compañía no logró captar un interés masivo. Las razones oscilan, de nuevo, en dos motivos: el precio de entrada es prohibitivo para la inmensa mayoría, situándose en unos vertiginosos 3.499 dólares (aproximadamente 3.200 euros al cambio actual, aunque su precio final en Europa es superior por impuestos). Y, por otro lado, existía una falta real de utilidad práctica inmediata.

Durante mucho tiempo, los usuarios se han preguntado qué hacer realmente con las Apple Vision Pro más allá de consumir contenido multimedia en soledad. Es irónico que solo ahora, cuando los rumores de cese de producción cobran fuerza, que este accesorio haya comenzado a recibir eventos deportivos en vivo bajo el formato Apple Immersive. No obstante, para el consumidor medio -e incluso para el profesional tecnológico-, ha sido difícil justificar una inversión de tal calibre sin un caso de uso diario imprescindible.

Las ventas, una gran losa para las Apple Vision Pro

Una vez que estas no cumplieron, en Cupertino comenzaron a asumir que llegaría el día en que tendrían que cancelar la línea de producción actual. Según filtraciones previas de expertos en la materia, la compañía siempre contempló este dispositivo, en cierto modo, como un experimento público para tantear el terreno del mercado XR (Realidad Extendida). Era una forma de poner la tecnología en manos de desarrolladores y entusiastas para recopilar datos, más que un producto destinado a convertirse en un superventas inmediato, como lo fue el iPhone o el iPad en sus inicios.

Nuevo objetivo para la compañía

Si el informe sobre el cese de soporte a la producción del visor es preciso, esto significaría que Apple ya ha recopilado toda la información que necesitaba. Y, ahora, la mirada de Tim Cook y su equipo parece haberse desviado hacia un objetivo mucho más ambicioso y comercialmente viable: las gafas inteligentes de realidad aumentada (AR).

La transición de un dispositivo de realidad mixta pesado y complejo como las Apple Vision Pro hacia unas gafas ligeras tipo Smart Glasses tiene todo el sentido del mundo. Las reseñas del producto actual siempre coincidieron en un punto: es un dispositivo fascinante, una maravilla de la ingeniería con una calidad de visualización sin rival, pero totalmente fuera del alcance del consumidor potencial, tanto por precio como por ergonomía. Si la producción de las Vision Pro se está reduciendo hasta su desaparición, la esperanza de la industria es que esto sea el preludio de algo más accesible.

La estrategia parece clara: utilizar la tecnología de seguimiento ocular, los sensores y el sistema operativo visionOS desarrollados para las Apple Vision Pro y miniaturizarlos en un formato que la gente quiera llevar por la calle. Mientras que el modelo actual aislaba al usuario, las futuras gafas buscarán integrarlo en el mundo real con superposiciones digitales, algo mucho más alineado con la filosofía original de Apple sobre la tecnología como herramienta invisible.

A la espera de confirmación oficial, todo apunta a que estamos presenciando el ocaso del primer gran intento de Apple en la computación espacial. No ha sido un fracaso tecnológico, pues el hardware es de calidad y resistente al paso del tiempo en cuanto a potencia, pero sí un desajuste comercial. La próxima vez que la compañía de la manzana mordida nos invite a mirar el futuro, es muy probable que sea a través de unos cristales mucho más ligeros… y, con suerte, con una etiqueta de precio que no requiera financiación a largo plazo.

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