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Las claves: los mercados confían en la reapertura de Ormuz, pese a los vaivenes de Trump

El presidente de EE UU anuncia primero que cobrará un peaje del 20% del valor de la carga a todo barco que cruce el paso y después rectifica

Guardias iraníes, ayer, en el estrecho de Ormuz. Agencia Tasnim (EFE)

El cruce de ataques entre Estados Unidos e Irán, con Washington golpeando objetivos militares en territorio iraní y Teherán respondiendo sobre bases estadounidenses, ha reavivado la crisis del estrecho de Ormuz. Primero, Trump afirmó que reactivará el bloqueo naval sobre los buques iraníes y cobrará un peaje del 20% del valor de la carga a todo barco que cruce el paso. Segundo, reculó a la vista de que el Brent subía a su nivel más alto en un mes. Pese a todo, los mercados apuestan por que acabará reabriéndose.

La teoría es que ninguno de los protagonistas gana con un cierre prolongado. Irán se queda sin exportaciones. Los productores del Golfo dependen igualmente de esa vía para colocar su crudo. A Trump, con las elecciones de noviembre a la vuelta de la esquina, no le beneficia que los estadounidense tengan que desembolsar un dineral para pagar la gasolina. No obstante, algunos análisis más pesimistas se preguntan si a EE UU, que apenas depende del Golfo para su consumo y cuyas petroleras encadenan beneficios récord, le interesa reabrir ahora. Puede que los mercados se pasen de confiados.

La compraventa de casas refleja la extrema tensión del mercado

El mercado de compraventa de casas ha entrado en una cierta meseta que refleja el agotamiento de la capacidad adquisitiva de los compradores, y también, según los expertos, del aumento del escepticismo entre los que no necesitan la vivienda, que creen que la curva de precios podría estar llegando al final del ciclos, y prefieren esperar, o al menos exigir condiciones más ventajosas. En cualquiera de los casos, se evidencia que el sector está en niveles de tensión muy altos, que dificultan el desarrollo de proyectos de vida a los particulares, y que frenan también la capacidad de las empresas para atraer talento.

Uber Eats prometió acabar con los falsos autónomos y aún no lo ha hecho

Ante las amenazas de la Administración, Uber Eats se comprometió en enero a dejar de trabajar con autónomos. Siete meses después, una parte de sus trabajadores siguen operando como falsos autónomos, en contra de una ley rider que se aprobó en 2021 para proteger a unos repartidores que tienen todas las desventajas de ser autónomos y ninguna de sus ventajas.

No hay vacaciones, ni paro, ni protección frente a un accidente. Pero tampoco pueden negociar la tarifa, no eligen al cliente, y ni siquiera decidir la ruta. Todo eso lo fija el algoritmo. Es decir, cargan con el riesgo de emprender sin ser dueños de nada de lo que emprenden. El peor de los dos mundos, cuidadosamente diseñado para que sea la plataforma quien disfrute del mejor.

La frase del día

Quienes rechazan la inteligencia artificial han renunciado, en esencia, a su propia evolución. Quienes la condenan escupen hacia arriba
Masayoshi Son, CEO de softbank

Los turistas de la F1 traerán dinero a Madrid, pero no todos aplauden

Los promotores del Gran Premio de Fórmula 1 que se celebrará próximamente en Madrid, en la zona de Ifema, pronostican que cada visitante se dejará de media 1.600 euros. Es una cifra considerable que difícilmente apaciguará las protestas de los vecinos y ecologistas, que se quejan desde que se conoció la ubicación del circuito.

Este tipo de eventos, como los conciertos del Bernabéu o festivales como el Mad Cool, en pleno Villaverde, fuerzan a los vecinos a un sacrificio por el ruido y las molestias. Madrid es ya una ciudad suficientemente ruidosa y saturada. Pero también es lógico que quiera atraer grandes espectáculos deportivos y culturales. El equilibrio entre los intereses de unos y otros está en un punto muy difícil de encontrar.

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