Hay OPV más allá de las de los señores de la IA
El gigante de la reparación de parabrisas Belron podría debutar en Bolsa con una valoración de 40.000 millones de euros a finales de este año

La salida a Bolsa de SpaceX, la empresa de Elon Musk, puede parecer complicada, pero una empresa que no sea cíclica, que esté creciendo rápidamente y no sea vulnerable a los cambios provocados por la IA tiene muchas posibilidades de lograr un lanzamiento satisfactorio. El gigante de la reparación de parabrisas Belron cumple estos requisitos y podría debutar en Bolsa con una valoración de 40.000 millones de euros a finales de este año. Sin embargo, para la mayoría de aspirantes respaldadas por capital riesgo, repetir ese éxito será mucho más difícil.
Desde 2000, los ingresos de este grupo británico han crecido a una media del 9%, y solo ha registrado caída de ventas anuales en dos ocasiones.
Ha sido una trayectoria muy rentable para el accionista mayoritario D’Ieteren, un grupo de inversión que cotiza en Bélgica, y para los accionistas minoritarios liderados por el grupo de capital riesgo CD&R, con una participación del 20%. Este último invirtió por primera vez en la empresa cuando estaba valorada en 3.000 millones en 2018. En 2024, ya valía 32.000 millones, cuando Belron se valoraba a 19 veces su ebitda. Suponiendo un crecimiento anual del 10%, en línea con su rendimiento histórico reciente, su ebitda podría alcanzar los 2.000 millones este año, lo que elevaría su valor a 38.000 millones. Eso la convertiría en la segunda mayor salida a Bolsa por valor de mercado en Europa en los últimos cinco años, según Dealogic.
Las virtudes de Belron la convertirían en una candidata ideal para un mercado de OPI que, por lo demás, se presenta difícil. Aunque sus dueños aún no han confirmado la fecha de salida a Bolsa, una oferta este año se produciría en un momento en el que los inversores están centrados en SpaceX y OpenAI, y preocupados por el impacto de la crisis de Irán y la disrupción provocada por la IA. La inestabilidad de los mercados ha empezado a frenar el optimismo con el que empezó el año, con retrasos en salidas a Bolsa tan esperadas como la de Visma, de Hg. Esto supone un gran problema para los propietarios de capital riesgo, que acumulan casi 4 billones de dólares en activos sin vender. La relativa resiliencia de Belron y su rápido crecimiento – una fórmula que pocos candidatos a salir a Bolsa pueden ofrecer– debería valer para llevar a cabo una salida a Bolsa exitosa a pesar de los retos.