KNDS inventa las OPV ‘nacionalizadas’
Francia y Alemania podrían quedarse con el 80% del fabricante de tanques y obstaculizar su capacidad para convertirse en un actor clave en el sector

Francia y Alemania han encontrado una novedosa forma de apretar su control sobre un activo militar. El fabricante de tanques KNDS se dirige a una OPV porque su codueño, un vehículo familiar alemán, quiere vender su participación. Pero eso podría dejar a los dos países con el 80% de las acciones. Podría paralizar la gobernanza y obstaculizar su capacidad para convertirse en un actor principal en la concentración del sector europeo de tanques.
El fabricante de los Leopard es valiente al testar ahora a los mercados. Registró ventas por 3.800 millones de euros en 2024 y tiene una cartera de pedidos equivalente a 6 años de ingresos. Podría valer 14.000 millones, según nuestro análisis. Pero las acciones de defensa han caído un 7% este año; Rheinmetall, un 24%. Czechoslovak Group ha perdido un 40% desde su debut en Bolsa en enero.
Los inversores potenciales tendrán que lidiar además con una turbia gobernanza. Según el plan, Alemania comprará el 40% de las acciones de la OPV, mientras los Wegmann venden y París recorta su 50% al nivel de Berlín. Eso dejaría a los inversores tradicionales con solo un 20%, un capital flotante reducido y una voz mínima. Con el tiempo, los gobiernos podrían reducir su presencia al 30% cada uno. Pero en todo caso, y por muy grandes que sean sus posiciones, los dos países han decidido mantener iguales derechos de voto. Eso puede llevar a una parálisis en la gobernanza, similar a la que paralizó Airbus a principios de siglo.
Alemania ha tomado la delantera en la expansión de la defensa europea, mientras Francia se queda atrás pese a ser ahora el segundo mayor exportador de armas tras EE. UU. Como muestra la constante disputa entre París y Berlín en proyectos supuestamente comunes, las diferencias son la regla y no la excepción.
Una mayor influencia estatal también podría ser un obstáculo si la industria europea de tanques se concentra alguna vez. Rheinmetall, Leonardo o incluso BAE Systems podrían decidir crear una especie de Airbus de blindados. Pero los mecenas públicos de KNDS tendrían que estar dispuestos a diluir su control para que participe.
Los inversores en defensa saben, claro, que la influencia de los Estados es evidente. Pero pueden preferir grupos con estructuras accionariales que no apunten a un grave riesgo de estancamiento.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías