La compra de Clear Channel expone el dilema del capital
La operación de Mubadala es inusual para un adquirente con horizontes a largo plazo
El fondo soberano Mubadala, de Abu Dabi (Emiratos Árabes), pagará 6.000 millones de dólares (5.000 millones de euros) por la firma publicitaria Clear Channel, una compra inusual para un adquirente con horizontes temporales típicamente a largo plazo.
Clear Channel necesitaba un salvador. Tras separarse de su viejo dueño, iHeartMedia, en 2019, lleva años soportando una abrumadora carga de deuda. La cantidad actual es prácticamente la misma que entonces, 5.100 millones de dólares. ...
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El fondo soberano Mubadala, de Abu Dabi (Emiratos Árabes), pagará 6.000 millones de dólares (5.000 millones de euros) por la firma publicitaria Clear Channel, una compra inusual para un adquirente con horizontes temporales típicamente a largo plazo.
Clear Channel necesitaba un salvador. Tras separarse de su viejo dueño, iHeartMedia, en 2019, lleva años soportando una abrumadora carga de deuda. La cantidad actual es prácticamente la misma que entonces, 5.100 millones de dólares. Logró vender algunos activos en Italia, y en España [a Atresmedia], y también se deshizo de una empresa conjunta en China. Pero el problema del apalancamiento quedó sin resolver.
Los fondos soberanos, como Mubadala, no afrontan los interminables ciclos de inversión de 10 años del capital privado. Comprar Clear Channel es, en parte, un ejercicio para corregir un desajuste en las reivindicaciones sobre el valor a largo plazo de la firma, ahora sesgado hacia los acreedores. El nuevo dueño aportará 3.000 millones de capital, y la misma cantidad de deuda. En una inversión de la norma, esta compra reduce el apalancamiento.
Mubadala viene con refuerzos. TWG Global, fundada por el CEO de Guggenheim Partners, Mark Walter, tiene experiencia en el sector del entretenimiento. Y Apollo Global Management, que se inclina por la financiación compleja a largo plazo, aporta deuda y capital preferente.
Es probable que Clear Channel necesite algo más que una simple reorganización financiera. Supongamos que Mubadala actúa como una firma de compras tradicional, manteniendo el activo cinco años antes de venderlo. Con la tasa de crecimiento de los ingresos del 3% de Clear Channel, si los márgenes siguen estables y se vende al mismo múltiplo de 12 veces el ebitda esperado que se paga hoy, según Visible Alpha, el retorno anualizado implícito sería inferior al 5%.
Pero liberar a la dirección de una aplastante deuda ayudará. Las vallas publicitarias están sufriendo la misma transformación digital que todo lo demás; el margen para invertir en ese cambio parece prometedor. Si el crecimiento se doblara, también lo haría la rentabilidad implícita. Si la valoración también creciera hasta rivalizar con las 16 veces de Lamar, Mubadala obtendría un retorno del 22%. Como mínimo, las diversas maquinaciones de este acuerdo son un signo de los tiempos financieros.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías