Entre inflación y crecimiento
Expansión de los beneficios a otros sectores

El año pasado la economía adoptó forma de “K”, especialmente en EE. UU., con el 10 % más rico beneficiándose de las ganancias del sector tecnológico por la inversión en inteligencia artificial (IA) y los grupos de bajos ingresos pasando dificultades. Esperábamos que esta economía en “K” se cerrase de “abajo a arriba” este año, esto es, con crecimiento salarial en los hogares de menores ingresos.
Pero la guerra de Irán cambió abruptamente este panorama. El correspondiente aumento de los precios de la energía puso a los hogares en tensión y a los bancos centrales en alerta.
Luego la posterior negociación entre EE. UU. e Irán y apertura del Estrecho de Ormuz ha propiciado la bajada de la inflación en 0,4 % en EE. UU. en junio, la mayor en un mes desde abril de 2020, hasta el 3,5 % interanual, frente a 4,2 % de mayo y la subyacente -que excluye componentes volátiles de energía y alimentos no elaborados- sin cambios en el 2,6 %. En la euro zona también la inflación se ha reducido hasta 2,8 % interanual en junio, por debajo de las expectativas.
Sin embargo, la reanudación de las hostilidades ha vuelto a provocar interrupciones en las cadenas de suministro y presiones de precios, más con los productos y servicios tecnológicos en "techflation“. El resultado ha sido que las rentabilidades reales y nominales de los bonos a diez años han llegado a aumentar a niveles que no se veían desde la gran crisis financiera global.
De manera que los bancos centrales se enfrentan a un difícil equilibrio entre inflación y crecimiento. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, no descarta otra subida de tipos de interés. También hay riesgo de que la Reserva Federal suba tipos este año, aunque, a pesar de datos positivos de la económica de EE. UU. una presión salarial por ahora contenida respalda que se mantenga en espera.
Expansión de los beneficios a otros sectores
Mientras, las empresas están superado las expectativas de resultados del segundo trimestre y el beneficio por acción puede crecer 21,6 % interanual, impulsado por los sectores tecnológico y energético.
De hecho, el auge de la inversión en IA impulsa la demanda de semiconductores avanzados. De manera que las exportaciones mensuales de Corea del Sur han superado los 100.000 millones de dólares por primera vez en junio. Ahora bien, la alta concentración de ese mercado en SK Hynix -proveedor de memorias que ha recaudado 26.500 millones de dólares en la mayor oferta pública inicial jamás realizada por una empresa extranjera- y en Samsung Electronics, amplifica los movimientos, cuando las enormes necesidades de inversión generan dudas sobre si la demanda de IA crecerá lo suficientemente rápido.
De momento el gasto en centros de datos, servidores y equipos de red ha reducido el flujo libre de caja de gigantes tecnológicos como Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle hasta el menor nivel en dos décadas. Incluso Meta desarrolla planes de negocio de computación en la nube para competir con Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. Por su parte OpenAI puede retrasar su oferta pública inicial de salida a Bolsa hasta 2027. El caso es que las empresas están abandonando la práctica de maximizar el uso de tokens de IA como prueba de productividad, con contención en los presupuestos. Ello ha coincidido con una liquidación liderada por la tecnología, en la que el índice SOX de semiconductores ha llegado a sufrir su mayor descenso en dos sesiones en los últimos cinco años.
De todas formas, a pesar de las caídas en las tecnológicas y que algunas empresas están reduciendo los presupuestos destinados a IA, el uso de esta tecnología sigue expandiéndose y la tendencia a largo plazo sigue positiva. Eso sí, esperamos que la inversión se expanda a otros sectores. En concreto, estamos positivos en el sector bancario.
El “resurgimiento” en Europa no se ha roto
Además, estimamos que el tema de resurgimiento de Europa, alterado por los mayores costes energéticos, no se ha roto. La coalición gobernante en Alemania ha presentado un paquete de reformas orientado a promover el crecimiento, que incluye desgravaciones fiscales para las familias de rentas más bajas, aumento gradual dela edad de jubilación y mayor flexibilidad laboral, con facilidades para que los fondos de pensiones estatales inviertan hasta 80.000 millones de EUR al año en mercados de capital privado. Así que la expansión de la inversión pública, el aumento de presupuestos de defensa, las políticas fiscales y los intentos de fortalecer la competitividad nacional pueden ayudar a Europa a mantener una trayectoria de recuperación, aunque el crecimiento sea más moderado.
Fusiones y adquisiciones
Además la actividad de fusiones y adquisiciones aumenta. Observamos negociaciones rápidas, especialmente en sectores farmacéutico, de medios y defensa. Es el caso de la compra de Cognite, empresa de software de datos industriales e IA, por Schneider Electric; ON Semiconductor Corp acordó adquirir Synaptics; Lloyds considera comprar Aldermore y la irlandesa CRH ha comprado la norteamericana Arcosa.
Sin embargo, estamos negativos en deuda empresarial grado de inversión estadounidense, pues la emisión inunda el mercado, con un récord de 175.000 millones de dólares en junio, lo que puede hacer aumentar la rentabilidad a vencimiento que las empresas deben ofrecer. Ya ha ocurrido que aunque Amazon haya recaudado 25.000 millones de dólares en su última emisión de bonos, la demanda ha sido más débil que en emisiones anteriores.
Carlos González-Mesones, director de inversiones en Pictet Wealth Management