Europa está de vuelta
Desaceleración en EE. UU.

El mundo está cambiando rápidamente. En Europa el potencial de sorpresa positiva que identificamos en diciembre se está materializando y afianzando y las posibilidades convirtiendo en realidades. En Francia, el riesgo político ha disminuido. Su primer ministro, en el cargo desde el 13 de diciembre, ha sobrevivido a varias mociones de censura y su Gobierno tiene presupuesto para 2025. Además, en Alemania hay estabilidad tras las elecciones, en un escenario más favorable al mercado, con expansión fiscal.
Para completar este panorama más brillante los líderes están presionando para que se ponga fin rápidamente a la guerra en Ucrania. Aun con un contexto geopolítico incierto Bruselas traza líneas maestras para impulsar el gasto en defensa, mediante el plan ReArm Europe, para movilizar 800.000 millones mediante la suspensión de reglas fiscales para defensa, un fondo en préstamos y redirigir partidas de fondos de Cohesión del presupuesto comunitario. Permitirá a los Estados aumentar significativamente su gasto en defensa sin activar el Procedimiento de Déficit Excesivo.
Así que Europa está de vuelta para los inversores. Ahora bien, el repunte en la euro zona, especialmente por un posible acuerdo de paz con Ucrania que despierte los “espíritus animales”, puede hacer que el BCE sea menos moderado.
Así que la creciente incertidumbre económica y política de EE. UU. está impulsando el atractivo relativo de Europa, con mejora de las perspectivas a largo plazo ante un cambio histórico en la política fiscal, liderada por Alemania y progresos en la financiación conjunta del gasto en defensa de la UE. Los mercados estarán en modo de espera ante el anuncio de Trump sobre aranceles el 2 de abril y cualquier represalia de los socios comerciales. De momento la UE ha retrasado su propuesta de arancel del 50 % al whisky estadounidense hasta mediados de abril, lo que permite más conversaciones.
Desaceleración en EE. UU.
Mientras en EE. UU. el índice de incertidumbre económico-política ha aumentado a altos niveles el último mes, impulsado por la imposición de aranceles de la administración Trump. Este índice, basado en la frecuencia de artículos periodísticos sobre la incertidumbre de la política económica, pone de manifiesto una creciente preocupación por posibles perturbaciones del comercio mundial y la estabilidad económica y puede indicar mayor volatilidad del mercado.
El caso es que aunque esperamos que la economía estadounidense se desacelere, no esperamos recesión en 2025. Dados los agresivos aranceles, recortes del gasto gubernamental y unas condiciones financieras más estrictas hemos rebajado el crecimiento del PIB de EE. UU. a 1 a 1,5% este primer semestre.
En este estado de cosas la Reserva Federal, citando la alta incertidumbre, mantiene una posición cautelosa, Ha reducido su proyección de crecimiento en EE. UU. para 2025 de 2,1 a 1,7% y aumento de la inflación subyacente del 2,5 al 2,8 %. Por nuestra parte esperamos un único recorte de tipos de la Reserva Federal en junio, pues las presiones sobre precios son más persistentes de lo que se esperaba.
Ampliación de beneficios más allá de las “7 Magnificas” de tecnología y EE. UU
Con todo, hemos revisado a la baja nuestro objetivo para el índice de renta variable S&P 500 a 5900 puntos para fin de año. Más aún, la reactivación de Europa es parte de una ampliación de beneficios más allá de las “7 Magnificas” de tecnología y de EE. UU. , en reequilibrio turboalimentado por los avances logrados por la start-up china DeepSeek, que han sacudido al sector tecnológico y sorprendido a los mercados globales, una disrupción que beneficiará a las empresas que integran la IA en sus modelos de negocio, siendo previsible que asistamos a una gama mucho más amplia de empresas que desarrollan infraestructura de IA.
Sobre ponderamos renta variable de euro la zona y hemos aumentado el objetivo para fin de año en el índice de acciones MSCI EMU -European Economic and Monetary Union- de empresas de gran y mediana capitalización en los diez mercados desarrollados a 195 puntos. Además esperamos que la rentabilidad a vencimiento del bono alemán a diez años sea del 3%para fin de año, con el tipo de cambio EUR/Dolár en 1,12.
Flexibilidad
En todo caso es crucial la flexibilidad para reaccionar ante sorpresas inesperadas, positivas o negativas. Además de tener resiliencia en la cartera, es posible aprovechar oportunidades que esperamos en nuestro escenario base, en mercados y segmentos que deben generar valor adicional. Así, con la bajada de los tipos de interés el sector inmobiliario europeo ofrece buenas rentabilidades. Además, la actividad de fusiones y adquisiciones está aumentando tras unos años moderada. En crédito privado cabe destacar que la calidad ha aumentado en los préstamos directos. Pero hay que ser muy selectivo en capital riesgo.
Luis Sánchez de Lamadrid, managing director, Pictet Wealth Management en España