Ir al contenido
_
_
_
_

Locura financiera por las cartas Pokémon en su 30º aniversario: “Aquí especula todo el mundo”

Las tarjetas son un activo de inversión para muchas personas, que pagan millones de euros por ellas y guardan los sobres sin abrir esperando que aumente su valor

Colas en la tienda Metropolis Center de Madrid para comprar la edición de cartas por el 30 Aniversario de Pokémon el 18 de septiembre de 2026.JUAN BARBOSA

Marco Casero peregrina tres veces al año a Japón para rastrear las tiendas de Pokémon. Son pequeños establecimientos iluminados con neones en los que, si se sabe buscar, se pueden encontrar cartas únicas, imposibles de conseguir en cualquier otro lugar del mundo. Pasa por Tokio, Osaka y Kioto “en busca y captura” y vuelve con la maleta plagada de pequeñas cartas brillantes que después venderá en Metrópolis Center, una tienda especializada en productos coleccionables de Madrid. Trabaja ahí desde hace 11 años, tiempo en el que ha visto cómo el coleccionismo se ha transformado en un mercado financiero, hasta llegar a su punto álgido del pasado 15 de septiembre, con el lanzamiento de una edición especial por el 30 aniversario de la franquicia japonesa.

Sacos de dormir, latas de bebida energética y una fila que da la vuelta a la manzana rodeaban la tienda de Metrópolis este pasado viernes, para sorpresa de vecinos y viandantes, después de que centenares de personas hayan hecho cola desde la madrugada para hacerse con material de la edición conmemorativa. Los primeros aguardaban desde la una de la mañana. Compran las cajas con los codiciados sobres, pero a ninguno se le pasa por la cabeza mirar qué hay dentro. Pueden venderlas por internet al triple del precio de compra. Pero si las abriesen, se arriesgarían a no encontrar cartas valiosas y perderlo todo. “Aquí especula todo el mundo”, resume uno de los más madrugadores.

Desde la pandemia de la covid-19, asegura Casero, empezaron a aparecer personas que no tenían un “interés genuino” por la popular saga de animación, sino que buscaban “un activo en el que invertir y con el que especular”. Desde entonces, los precios se han disparado. Se ha creado incluso un índice bursátil, el Pokemon Card Index (PV100), “inspirado en el funcionamiento del S&P 500″, según sus creadores. Representa el valor de “las 100 cartas más valiosas y más comercializadas” (es decir, las más fáciles de comprar y vender), y muestra un crecimiento del 168,5% desde 2024, tiempo en el que el S&P 500 ha escalado un 62,2%.

Todos, incluido Casero —encargado de las compras de Pokémon para Metrópolis, empresa que ha pasado de cinco a 30 empleados en seis años—, han tenido que profesionalizarse. Ahora, el madrileño de 38 años, coleccionista desde principios de siglo, habla de su trabajo como si se tratase de la Bolsa: “Trabajamos con una gran cantidad de datos, gráficas y estadísticas. Tratamos de predecir qué cartas van a subir a corto y medio plazo e intentamos diversificar nuestra cartera de inversión para controlar el riesgo”.

Lo que antes era una afición de nicho se ha convertido en el activo de moda para muchos jóvenes inversores. Entre ellos está Miquel, conocido en las redes sociales como Akkerman. Empezó hace 10 años a comprar material de Pokémon, y desde entonces asegura que ha pasado de coleccionista a “inversor”: ahora posee una “cartera” que estima que puede valer más de medio millón de euros.

Para lograrlo ha seguido dos estrategias. Una opción es acumular cajas de la franquicia japonesa sin abrir, cuyo valor reside en la duda: “Mientras permanecen cerradas tienen un precio en el mercado que es bastante estable y que se va revalorizando, como el oro. Si las abro, lo más probable es que ninguna de las cartas sea muy cotizada, por lo que el valor se perdería”, explica Akkerman.

La otra alternativa es conseguir cartas especiales que tengan un alto valor. Esta es la opción preferida de Akkerman, a quien siempre le ha “fascinado la idea de tener un tesoro”. Ya lo tiene: es un dragón volador llamado Rayquaza, de una edición muy específica —solo hay nueve cartas así en el mundo—. Lo compró por 50.000 euros y actualmente se valora en el “mercado” en 700.000. Hay tres características que le aportan valor, explica Akkerman: es un personaje querido por los seguidores, es difícil de encontrar y está en muy buen estado.

Para determinar el estado de conservación de una carta, los coleccionistas envían sus posesiones a empresas especializadas. La más importante y reputada del sector es la estadounidense PSA (Professional Sports Authenticator). Por unos 50 euros, repasan cada detalle —el color, la rugosidad, la perfección de cada borde—, empaquetan la carta como si estuviese al vacío y califican su calidad del 1 al 10.

El siguiente paso es subir ese “activo” a aplicaciones como CollectR, dedicadas a “gestionar carteras de inversión en cartas coleccionables”. Su interfaz es similar a la de neobancos digitales como Revolut o Trade Republic. Se puede seguir la valoración de la cartera y la variación en la cotización de las cartas. También se puede comprar y vender. En la plataforma CollectR —con más de 11 millones de usuarios y que suma 800.000 clientes cada mes, según un informe facilitado por la compañía— las ventas se han multiplicado por cinco desde 2023. En eBay, el principal portal de compraventa de coleccionables, las búsquedas de las cartas japonesas aumentaron más de un 150% este año en comparación con 2025, según datos internos de la multinacional.

Personajes virales como Logan Paul han catapultado la popularidad del mercado de cartas a golpe de talonario: el creador de contenido estadounidense compró en febrero de este año un ejemplar de Pikachu de 1998, único en el mundo, por 16,5 millones de dólares (14,3 millones de euros). Los precios han aumentado una “salvajada”, dice Marco Casero, que sigue la evolución día a día: “La burbuja ha crecido más y más hasta desembocar en el 30 aniversario”.

30 años de Pokémon

Este año se cumplen tres décadas desde que Satoshi Tajiri ideó y lanzó junto a Nintendo los primeros juegos de Pokémon para la consola Game Boy. Hoy es la franquicia más rentable del mundo: ha generado desde su creación más de 90.000 millones de euros. Por el aniversario, la compañía ha lanzado esta semana una edición especial que ha desatado la locura.

“Nunca había visto tanta expectación”, exclama Marco Casero, mientras observa a través del cristal de su tienda la enorme cola que se ha formado desde primera hora del día. Debido a la alta demanda, han decidido no admitir reservas y cada persona puede adquirir solo un producto de la edición especial.

El primero de la fila es Juan Sánchez, que espera desde la una de la mañana. Al entrar, compra todas las cajas que le permiten, con la idea de mantenerlas intactas hasta que el mercado se estabilice. A pocos metros espera, apoyada en su andador, María Jesús Lorenzo Martín. Es probablemente la más veterana de la fila, pero también una de las que conserva mayor ilusión. “Amor de madre”, admite. Ella tampoco abrirá los sobres de cartas, pero por un motivo bien distinto: piensa regalarle el material que consiga a su hijo, que vive en Irlanda, por Navidad. Para entonces, Juan Sánchez espera que su valor ya se haya triplicado.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_